Deportistas golpeadores: ¿Por qué Armero sí y el "Bolillo" no?

El jugador Pablo Armero golpeó a su esposa, pero nunca afrontó las consecuencias de lo que hizo en la sociedad colombiana.

Por: Redacción Nueva Mujer

El jugador Pablo Armero conquistó a muchos durante el Mundial de Brasil 2014 por su particular sentido del ritmo. Pero esa imagen simpática que tenía el futbolista se apañó cuando se supo que había golpeado a su mujer en un hotel de Miami el año pasado. Y ahora que es convocado de nuevo a la Selección Colombia, muchos se preguntan, con razón, por el doble estándar que impera no solo en la Federación Colombiana de fútbol sino en la sociedad en general.

 

 

 

 

 

Porque un deportista famoso y exitoso es una figura pública que no solo debe "dar ejemplo" por imagen, sino que inspira a muchos como modelo de conducta. Y porque su ética, sobre todo, es lo que debe primar. Que lo digan Lance Armstrong y Tonya Harding, por ejemplo. Uno se dopó para ganarlo todo y cayó en desgracia por tramposo.  La patinadora artística de los 90, en cambio, trató de quebrarle las piernas a su rival, Nancy Kerrigan. Para que al final, esta, recuperada  terminara con la plata en los Olímpicos, Kerrigan de últimas y siendo una paria eterna en la sociedad estadounidense. Y ni hablemos de Mike Tyson u O.J. Simpson.

Por eso es fundamentada la molestia de muchas personas con que Armero vuelva a jugar en la selección, tal y como se ve en redes sociales. ¿Cómo aceptar a un golpeador dentro de un combinado que ha sido un símbolo de breve unidad nacional, de relato de nación? La respuesta del jugador tampoco ayuda mucho, al querer separar su vida "privada" de su trabajo, cuando él sabe, más que nadie, que en un deportista de su categoría las dos cosas son indisolubles y lo que hizo no excusa nada.  O que se acuerde de Óscar Pistorius.

 

 

Ahora, prima el doble estándar. Al "Bolillo" lo sacaron por golpear a su acompañante hace algunos años, con tremendo escándalo. Al hombre no se le excusa lo que hizo ni tampoco nadie lo hizo en su momento. Esto le costó el puesto y gracias a eso entró José Pékerman. Entonces, ¿en verdad estamos tan faltos de talento, tan desesperados, que necesitamos a alguien con estos antecedentes? ¿Por qué con el "Bolillo" sí fueron aleccionadores, pero con Armero no? ¿Por qué incluso Andrea Guerrero fue amenazada de muerte por hablar del tema? 

Por todo esto, es justo y necesario que las personas se sigan pronunciando contra este tipo de misoginia. Y no, para este portal #PabloArmeroNoEsMiHéroe.