Adopciones irregulares y "Nos buscamos": La ONG de los reencuentros

Constanza del Río fue entregada en adopción de manera irregular en los años setenta; se enteró a los 39 años y dedicó su vida a encontrar a sus padres biológicos, apoyada por su marido y sus padres adoptivos. Nunca imaginó que su fuerza y energía serían el comienzo de "Nos buscamos", su ONG que no sólo busca reencuentros en casos como el suyo, sino de todos quienes han sido parte de una adopción fuera de los marcos legales.

Por: Carla Ingus Marín. Fotografía: Gonzalo Muñoz.

En algún minuto de la vida, todos nos hemos preguntado "¿seré adoptado?". Es parte de nuestra búsqueda de pertenencia, de construir nuestra historia y cuestionarnos. Algunos se han llevado la sorpresa de que efectivamente lo son, pero ven con pesar que su historia biológica es prácticamente inalcanzable.

DESCUBRE MÁS

 

El 2014, el Centro de Investigación Periodística, Ciper, destapó una red adopciones ilegales efectuadas entre las décadas del 70 y 80 en nuestro país; en sus reportajes señalaban que en los años 2004 y 2005 aparecieron niñas, hijas de madres solteras, que habían sido dadas por muertas al nacer. Lo cierto era que habían sido entregadas en adopción, engañando a sus padres biológicos, con la ayuda de médicos y del sacerdote Gerardo Joannon, quien reconoció los hechos. Tras este reportaje, muchas personas comenzaron a cuestionarse si de verdad sus hijos habían muerto al nacer, y otras que no sabían que eran adoptadas se encontraron con que en realidad sí lo eran, pese a que sus certificados de nacimiento indicaban que eran hijos biológicos de sus padres adoptivos.

En medio de esto apareció una mujer, de entonces 41 años, que empezó un movimiento que nunca imaginó cuál sería su destino: la ONG "Nos Buscamos".

Adopción irregular…
"Fui dada en adopción en forma irregular por un médico muy conocido en Santiago; esta persona me entregó a otra familia sin papeles. Aparentemente no hubo venta de por medio… Levanté una ONG en abril de 2014 con la esperanza de dar visibilidad a mi caso. Pensé 'si alguien me anda buscando, ¿cómo me encuentra?'. Puse algo así como: madres buscando a hijos, hijos buscando a madres, y al mes tenía 100 casos. Hoy hay más de tres mil", cuenta Constanza del Río, fundadora y presidenta de "Nos Buscamos", quien además acaba de ganar el reconocimiento Energía de Mujer 2017, de Enel Chile, por su aporte al desarrollo del país en el área social.

Constanza siempre se encontraba con evasivas cuando preguntaba por su nacimiento; por lo mismo pidió a sus padres que para su cumpleaños número 39 le contaran su llegada al mundo. Ellos decidieron decirle la verdad. Había sido adoptada de manera no regular. En ese momento su mundo se desmoronó; si bien le calzaron por primera vez muchas cosas, no sabía a qué aferrarse. No esconde que fue tremendamente difícil, y que su marido, Arturo Fellay, fue clave en este proceso. Ambos se enfocaron en la búsqueda de los padres biológicos de Constanza. Pero pasó tiempo. Viajó a China como una forma de alejarse un poco, y luego pasó por Australia, donde decidió hacerse el examen de ADN.

"Me puse las pilas en mayo del 2015, al hablar con el Banco ADN (23andme.com/start), y ahí empezó mi búsqueda en serio. Este banco tiene un millón doscientas mil muestras de todo el mundo. En el resultado aparece tu nombre, y abajo el resultado más parecido en ADN contigo", destaca. Fue entonces cuando vio que tenía una coincidencia con un hombre llamado Alexis, que era de Estados Unidos. "Me salió un 2%; él me dijo que su mamá y su abuelo eran chilenos, me dio los nombres y apellidos. Empezamos a trabajar con los bancos genealógicos, uno de ellos es el de los Mormones, que es uno de los más grandes del mundo, ellos están muy preocupados del linaje, gracias a eso pude acceder al abuelo de este chico, al bisabuelo y ahí comencé a buscar de a poco… Y es el mismo método que tenemos hoy para otros casos. Desarrollamos con mi caso un método muy intuitivo", detalla.Imagen foto_00000001

Su historia
En su intensa búsqueda, Constanza comenzó a acercarse a sus orígenes el año 2015. Hubo poca información de quienes eran cercanos a su madre biológica, pero eso no fue impedimento para finalmente dar con ella. "Con mi familia biológica materna no tenemos relación; sólo nos juntamos una vez, ella reconoció que había dado una guagua en adopción, coincidía la fecha, el médico, su nombre de pila (yo lo tenía), y después su hermana quiso hacerse el ADN. Ella no quiso, y aunque no tenemos una relación no tengo que perdonarla, tenía que ser así. Pasé por la etapa de la rabia cuando ella me rechazó, estaba muy furiosa y dolida, pero ya ha pasado más de un año y trato de ponerme en su lugar". No ha vuelto a verla.

La historia con su padre biológico –a quien encontró poco después– fue diferente. Él sí la había buscado, e incluso había inscrito su caso en la propia ONG: era el 333. "Con él tengo una relación de todos los días, por teléfono, por chat, ahora la tecnología ayuda. Cuando lo conocí él justo estaba en Santiago, fue mágico, absolutamente. Viene sólo una vez al año desde Osorno, y justo ese día lo encontré… Hoy tengo 18 primos, tenemos una relación bacán. Me cambió el mundo, porque también me cambió la perspectiva: no juzgar, darse cuenta que todos cometemos errores". Constanza además tiene tres hermanos, con los que pasó la última Navidad.

Encontró a sus padres, lo que era su primera motivación al crear esta organización, por lo que bromeaban con que hasta ahí llegaría todo. Pero su misión estaba lejos de acabar… "El dolor se puede transformar en un motor para ayudar a los demás. Creo que soy una persona muy afortunada, la situación en la que estoy hoy me permite abocarme a esta labor, la vida me dio herramientas para seguir ayudando. Encontré a mi familia biológica en la primavera del 2015, pero obviamente íbamos a seguir adelante. Hoy en Chile las agrupaciones civiles se han empoderado, y por otra parte eso le sirve al Estado porque no puede ser el resolutor de todos los problemas. Tenemos cientos de problemas a nivel país, desde la educación, niños, infancia, y si las personas se organizan pueden resolverle algunos al Estado. En todas las emergencias que hemos pasado uno puede ver que las sociedades civiles son las que salen a las calles. El Estado llega, pero le cuesta. Somos un país joven, hay buenas intenciones, pero no alcanzan a llegar a todos… En la situación de nosotros le hemos cambiado la vida a 34 familias (…) Tenemos muchos casos de gemelos que fueron separados, que uno se 'murió'; tenemos casos de abuelos arrepentidos de haber entregado a sus nietos en adopción, y hoy ellos quieren tratar de reparar. Somos un país acostumbrado a perdonar harto, no es tan difícil perdonar a alguien. Siempre enfocamos 'Nos Buscamos' en el amor, no en la culpa… Tengo la sensación de que además de tener unos voluntarios atómicos, contamos con unos ángeles que nos ayudan", dice al intentar explicar tantas coincidencias, como hijos que vivían a cuadras de su madre biológica sin saberlo, o hermanos que no se conocen pero tienen a sus hijos en el mismo colegio.

Llevan más de 60 pruebas de ADN hechas. "Mi sueño es que los tres mil que están en la base de datos se lo hagan. Estamos por lograr el convenio, aunque igual actualmente lo podemos hacer, pero cuesta más. Todos los que trabajamos en la ONG tenemos la sensación de que nada es imposible".

Constanza es una mujer positiva. Habla con un entusiasmo que envuelve, trabaja a diario para "Nos Buscamos" luego de su jornada laboral, junto a seis voluntarios que cumplen distintos roles, desde postulación a fondos para seguir adelante hasta un trabajo de investigación para lograr reencuentros entre padres e hijos que se buscan, siempre desde el amor, no desde la rabia. Sin embargo Constanza advierte que necesitan más recursos para trabajar y sacar adelante casos, por eso hace un llamado a socios interesados en apoyar esta causa, a más voluntarios y a los mismos inscritos en www.nosbuscamos.org a seguir aportando.

Nos Buscamos
Marzo y abril serán muy especiales para quienes se sientan identificados con esta ONG. ¿Por qué? Porque se realizarán las Jornadas de Encuentros, financiadas gracias los fondos de fortalecimiento de las organizaciones de interés público.
(Segegob).

Están invitados todos quienes sientan que están en un caso de adopción irregular:

* Madres a las que les dijeron que sus hijos habían muerto pero que nunca les entregaron los cuerpos, ni los certificados de muerte ni de defunción, o que las fichas desaparecieron.

* Madres que saben que dieron a sus hijos en adopción pero que fueron engañadas porque eran menores de edad, estaban asustadas, mujeres de campo que eran casadas y que dieron a sus hijos en adopción sin pasar por el juzgado de menores.

* Adoptados que saben que lo son, pero que figuran como hijos biológicos.

Fechas de las Jornadas de Encuentros

• 18 de marzo, Santiago.

• 25 marzo, Valparaíso.

• 1 de abril, Concepción.

• 22 de abril, Antofagasta.

Para participar se debe enviar un mail a contacto@nosbuscamos.org, indicando la
ciudad donde se desea asistir. Más información en www.nosbuscamos.org.