Fue violada por otra mujer y su pareja no le creyó

Este caso revela algo que no se penaliza ni se cuenta: la violación de una mujer a otra.

Siempre se habla, en el relato de la violación, del hombre agresivo, cruel y maltratador que destruye a su víctima. Pero las mujeres también abusan sexualmente y sus congéneres también pueden ser sus víctimas. 

Eso le pasó a Rebbeca Twinley, quien en carne propia vivió esta premisa. Otra mujer la agredió físicamente y abusó de ella sexualmente. Su cara estaba llena de morados. Su pareja, una mujer, le dijo que no entendía cómo una mujer podría violar a otra. Eso la destruyó por completo. 

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"La gente tiende a concebir a las mujeres como afectivas y solidarias, pero pueden ser tan crueles como los hombres", afirma esta. 

Por otro lado, las mismas lógicas de género, tan perniciosas para mujeres y hombres, le aplicaron en reversa: si su pareja no entendía cómo había sido violada por otra mujer, menos podrían entenderlo las autoridades, pensó. 

Y tuvo razón: no encontró nada oficial, ni un servicio de apoyo que la ayudara. Luego, en sus estudios de doctorado en la Universidad de Plymouth, comenzó su doctorado e investigó la violación de mujer a mujer. Solo conocía a otras víctimas. Hizo una encuesta sobre cómo pasaba realmente.  En 159 respuestas, descubrió que el tema sí existía, pero nadie hablaba de él. Por supuesto, la encuesta fue demasiado pequeña para que representara un tema socialmente relevante. 

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En los resultados halló que 59 encuestados experimentaron la agresión sexual infringida por otra mujer. 38 de estos sabían de otras mujeres agredidas sexualmente por otra. Y la mayoría, había oído casos al respecto.

Es muy difícil hallar datos sobre esta agresión sexual. Ni siquiera se define legalmente qué es violación. Hasta 1994, en Reino Unido, el acto estaba penalizado en relaciones heterosexuales. El grupo Stonewall implantó esto también en relaciones homosexuales. Cuando se hizo una petición para penalizar a mujeres violadoras, el gobierno ni siquiera lo consideró. Y muchas mujeres ahora son silenciadas por el simple hecho de que a ellas ni siquiera se les penaliza.

Ni siquiera se puede hablar con los terapeutas al respecto, reportó el portal BBC.