Su padre rechazó entregarla en el altar pero la reacción de su jefe fue genial

A pesar del rechazo de su familia ante su homosexualidad, la emrpesa donde trabaja esta chica respondió de manera única.

Por Karen Hernández

En Asia, la homosexualidad es una situación muy castigada por la sociedad pues se cree que es algo antinatural, un crímen e incluso una una enfermedad que va en contra de las tradiciones. Por ello, cuando esta chica taiwanesa decidió casarse con su novia, sus padres optaron por negarla como hija.

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Taiwán es uno de los primeros países en Asia en dar un importante paso hacia el matrimonio igualitario ya que el gobierno de seis ciudades está luchando por permitir el registro de la unión entre personas del mismo sexo "por respeto y entendimiento cualquier amor verdadero debe ser bendecido". Sin embargo, es un hecho que las tradiciones y la mentalidad de la sociedad no cambian de la noche a la mañana y el rechazo de los padres de Jennifer es una prueba de la homofobia que aún existe en este país asiático. Jennifer y su pareja, Sam, llevaban 11 años juntas y ambas se han enfrentado a innumerables obstáculos que la sociedad conservadora impone.

El padre de Jennifer rechazó caminarla por el altar pero para su sorpresa, sus compañeros de trabajo y su propio jefe se ofrecieron a tomar el puesto. "Lloramos porque nunca pensamos que llegaríamos tan lejos", declaró Jennifer en un video producido por HSBC, empresa donde labora.

"Antes de que saliéramos teníamos miedo. Estábamos dudosas al hablar de ello porque nos preocupaba que la gente pudiera burlarse de nosotras", explicó Jennifer. "Lo que más me consternaba eran mis padres pues estaban fuertemente en contra. Ellos dejaron de comunicarse conmigo y no vendrán a mi boda".

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A pesar de que el registro de la unión homosexual está aprobada en su ciudad, el matrimonio entre personas del mismo sexo en Taiwán sigue siendo ilegal. Por ello, el hecho de que estas chicas tuviesen el respaldo de una empresa tan grande a nivel mundial, aún cuando se trató de una boda simbólica, representa un gran avance para la comunidad LGBTQ. 

Jennifer declaró que espera que su historia inspire a otras parejas homosexuales que están atravesando por los mismos obstáculos, así como también busca ayudar a promover la tolerancia en lugares tan conservadores como su país natal.  "Esta boda es realmente para la comunidad LGBTQ", dijo. 

En 2016 la empresa con sede en Hong kong  ya había mostrado su apoyo hacia esta comunidad a través de una campaña donde aparecen dos dos leones con los colores de la bandera arcoiris el día de la celebrarción del Orgullo Gay.

 

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