#LeyAntonia y violencia en el pololeo: la mamá de Antonia nos cuenta su testimonio

Hace un mes, Antonia Garros murió tras caer desde el piso 13 del edificio donde vivía su pololo. La madre de la joven, Consuelo Hermosilla, asegura que su hija sufrió violencia física y sicológica durante meses por parte de la pareja. Cree firmemente que Antonia fue inducida al suicidio y está determinada a que la ley cambie y castigue este delito.

Por: Carla Ingus.

El 7 de febrero, Consuelo Hermosilla recibió la noticia de que su hija mayor, Antonia (23), había sufrido un accidente. Un pololeo muy complejo fue sido el punto de partida de lo ocurrido.

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El pololo de Antonia tenía 33 años, era dominante y violento, según se ha descrito en los medios. Consuelo Hermosilla fue testigo, a través de cámaras de seguridad, de las agresiones que recibió su hija de parte de este hombre, con quien había terminado la relación durante dos meses y luego retomado el contacto, sin decirle a nadie. La joven le temía y tal vez por eso, pese a que había decidido dejarlo, el recién pasado 7 de febrero su madre descubrió que no lo había logrado, no del todo. Antonia cayó desde el piso 13 del edificio donde vivía su pareja. La vida de Consuelo Hermosilla cambió desde entonces.

"Ha sido tremendamente difícil, en el que día a día estoy intentando aceptar esto y darle un nuevo sentido a mi vida. Tengo que aprender a vivir sin mi Anto", nos dice. Su foco se convirtió en hacer justicia y está dando la lucha para que se concrete la #LeyAntonia, que tipificaría como un delito la inducción al suicidio tal como lo es femicidio o el homicidio. A su vez, apunta a castigar la violencia en el pololeo, porque en Chile se considera grave sólo si se trata de agresiones entre convivientes, dos personas que tienen hijos en común o son matrimonio.

¿De qué manera se indujo al suicidio de Antonia? Consuelo dice abiertamente que por "las agresiones sicológicas, que fueron una constante y además iban en aumento, humillándola, anulando su autoestima, aislándola, controlándola, haciéndola dependiente de él, amenazándola constantemente que él se mataría si ella no hacía lo que él quería", detalla.

Sobre el pololo de Antonia "lo principal de la #LeyAntonia es que no quede impune, como hasta ahora, y se sancione las agresiones físicas y sicológicas que constituyen la inducción al suicidio. Esta ley actúa en una etapa posterior, cuando ya existe la muerte como resultado de violencia sicológica y física. Se debe complementar con un replanteamiento y una modificación de la actual ley de Violencia Intrafamiliar (VIF), en la cual hay que amparar y proteger a las víctimas de agresiones que se den en las relaciones informales como el pololeo, y así prevenir desenlaces fatales como ocurrió con Antonia", señala.

Son muchos los que han empatizado con este caso. "Lo que nos da más fuerza como familia es tener la certeza de que la Anto quería vivir y que esto nunca debió haber pasado. Además, se han contactado con nosotros muchas personas, prensa, parlamentarios, gente común y corriente, que empatiza y apoya la causa de la Antonia…", dice. Y así sigue, en la lucha, intentando ser fuerte, con un profundo dolor.

Muchas madres como ella son testigos silenciosos o sospechan de que sus hijas pueden estar en una relación de pareja negativa o violenta. Sin embargo, Consuelo Hermosilla dice con tristeza que no puede decirles qué hacer: "No me siento capacitada para dar consejos, puesto que hice de todo y no resultó. Sólo les digo que las quieran mucho, que las acojan y que hagan que su casa sea un oasis en el infierno que están viviendo".

Aún no se tiene certeza de cómo ocurrieron los hechos ese fatídico 7 de febrero, pues la investigación está en proceso. "Primero que todo, necesito esclarecer qué pasó con Antonia, quiero justicia para el sufrimiento que tuvo mi hija y a diario me levanto con la convicción de que la #LeyAntonia va ser una realidad no muy lejana".

En la actualidad, el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género tiene un proyecto de ley sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. "En éste se propone modificar la Ley de Violencia Intrafamiliar para ampliar las nociones de pareja, incluyendo aquellas relaciones sentimentales sin convivencia como es el pololeo, y también entre parejas del mismo sexo. Lo anterior, para hacernos cargo de la violencia en relaciones sentimentales cuando se es joven", nos explica Claudia Pascual, Ministra de la Mujer y Equidad de Género.

La realidad es que el 51% de los jóvenes admiten que conocen a alguien que ha sido víctima de violencia en una relación de pololeo. Hay ciertas señales, tal como las vio la madre de Antonia, que dan atisbos de que una relación no va bien. En este punto, la Ministra Pascual explica que "el control por parte de la pareja es una expresión de la violencia, que muchas veces se confunde con 'protección o sobreprotección'. Cuando la pareja te va a buscar todos los días al trabajo o al centro de estudio, cuando no te permite salir sola con tus amigos, amigas o familiares, cuando te pide las claves de las redes sociales o el teléfono, son todas formas de ejercer el control sobre la vida del otro y puede llegar al aislamiento total de una mujer, que termina alejada de su familia, amigos y su entorno cercano".

Cuando una mujer se decide a denunciar, todo el proceso legal que ello involucra debe ir acompañado de un apoyo sicológico reparatorio, tanto para ella como el entorno familiar, antes, durante y después. Las víctimas requieren apoyo constante y una ley que les dé la certeza de que no se verán expuestas nuevamente a maltratos.
La #LeyAntonia aspira a ir más allá, "el proyecto está en proceso. Sin embargo, es vital que se reconozca el poder y la manipulación que ejerce el agresor hacia la víctima, a tal punto que logra inducir a acciones concretas, como el suicidio. Esto debe tener penas efectivas (cárcel), que no se traduzcan en multas en dinero", concluye Consuelo Hermosilla.

Si estás sufriendo, ¡DENUNCIA!

El Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (ex Sernam), dependiente del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, cuenta con un número de teléfono gratuito: 800 104 008, disponible las 24 horas del día, desde celulares y teléfonos fijos.
Este es un teléfono de orientación y ayuda, al que pueden acceder tanto las mujeres que están siendo objeto de violencia como los familiares, amigos y cualquier persona que sospeche de ello.

Las denuncias formales deben realizarse ante Carabineros (133), Fono Familia (149), PDI (134) y el Ministerio Público.

Asimismo, se han implementado 18 casas de acogida en: Tocopilla, Quillota, San Bernardo, Puerto Montt, Ovalle, Vallenar, Rancagua, Peñaflor, Los Ángeles, Río Bueno, Puerto Natales, Victoria, Cañete, Linares, Curicó, Chañaral, Iquique y Villarrica, que se suman a las 23 implementadas en el primer gobierno de Michelle Bachelet. Además, existen 103 centros de la Mujer en todo el país.