Drew Barrymore: la historia de drogas y alcoholismo de la precoz estrella de cine

Su vida no ha sido sencilla, se ha enfrentado a grandes retos

Por Andrea Sánchez

Hablar de Drew Barrymore es referirnos a una de las estrellas consagradas del cine. Su carrera inició a las cinco años en un comercial de comida para perros, pero gracias a su carisma y angelical rostro consiguió ser la hija de William Hurt en Viaje alucinante al fondo de la mente. El éxito de su carrera llegó muy pronto de la mano de la cinta E.T. el extraterrestre, en donde estuvo cobijada por Steven Spielberg y Sofía Loren. Era la actriz del momento, su rostro angelical, carisma y talento natos hicieron de la pequeña Drew el foco de los medios de comunicación.

Cuando tenía 9 años recibió su primera nominación a los Globos de oro, por su papel en 'Diferencias irreconciliables', cinta en la que daba vida a una niña que a su corta edad decidía 'divorciarse' de sus padres. Según cuenta en una de sus libros autobiográficos, Little Girl Lost, esa historia se haría realidad años más tarde.

DESCUBRE MÁS:

En su primer libro autobiográfico, Drew relata la forma en la que cayó en las drogas, cómo comenzó a beber alcohol y a fumar. Cayó en las drogas de la mano de su madre quien fumaba marihuana frente a ella. Relata que a los 11 años ya era alcohólica, a los 12 a fumar marihuana y a los 13 comenzó a meterse cocaína. "Era como un campo de entrenamiento militar. Al principio, lo odiaba. Hasta entonces, solo había conocido la libertad bailando sobre las mesas de Helena's, Studio 54 o cualquier club de noche. Salía de fiesta y hacía lo que quería cuando quería. Y, de pronto, me dijeron: 'Ya no eres libre. Y tienes el mejor seguro que se puede tener, así que vas a quedarte aquí hasta que hayas cambiado'. Al principio, me enfadé mucho, pero después de un año y medio, me fui de allí siendo la persona más humilde del mundo", declara en su libro.

 Imagen foto_00000016

La relación con su padre fue difícil pues éste desapareció cuando ella nació y volvió a escena años más tarde. Era violento y alcohólico, era una especie de huracán que arrastraba con la actriz y su madre cada que aparecía.

Drew ingresó a un centro de atención en el que intentó alejarse de las drogas sin mucho éxito. Después de entrar y salir del lugar, Drew tuvo una crisis que la llevó a intentar suicidarse. Luego de varios intentos fallidos, logra mantenerse estable y decide alejarse de su madre. Ella dijo alguna vez en una entrevista a People que su madre "Había perdido toda la credibilidad llevándome a Estudio 54 (club nocturno) en vez de a la escuela". Drew se separó de su madre de manera legal cuando tenía 15 años.

Luego de probar las mieles del cine, Drew trabajó como camarera, hasta que se dejó dirigir por Woody Allen y tuvo un regreso triunfal al cine. Comenzó a recibir más guiones y su regreso a la pantalla era una realidad. Drew está más bella que nunca. En el libro Wildflower que lanzó en 2015 se ve otra de sus facetas, como madre de dos pequeñas, como empresaria y convencida del rumbo que su carrera deberá seguir.