Equidad

El lado oscuro de Hollywood: Judy Garland sufrió acoso sexual en 'El Mago de Oz'

Lejos de la magia y la fantasía, la actriz que dio vida a Dorothy, en 'El Mago de Oz', fue víctima de ataques sexuales por parte de los simpáticos munchkins.

Por Karen Hernández

El Mago de Oz (1939), fue una de las revelaciones del cine ya que destacó por la música, sus impecables actuaciones y la introducción del Technicolor. Ahora, salió a la luz el libro de memorias post-mortem, 'Judy and I: My Life With Judy Garland', escrito por su fallecido ex marido, Sid Luft, donde revela el acoso del que fue víctima la actriz.

Cuando Dorothy llega al mundo de Oz y da sus primeros pasos por el camino de ladrillo amarillo, junto a su amigo Toto, es rodeada por un montón de hombrecitos bonachones llamados "Munchkins"(que eran actores con enanismo). La escena está llena de color y resulta inevitable cantar junto a ellos "Ding, dong the witch is dead", para celebrar que la Bruja había sido aplastada por la casa de Dorothy.

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Pero en Hollywood, la magia sólo está en la pantalla, porque del otro lado, la realidad es mucho más cruda. De acuerdo con Sid Luft, Judy Garland era constantemente víctima de acoso sexual por parte de los actores que interpretaban a los simpáticos munchkins,

"Le hacían la vida imposible. La molestaban metiendo las manos por debajo del vestido", escribe Sid Luft "Judy tenía 17 años y esos hombres tenían 40 o más años. Creían que podían hacerlo todo por su corta estatura".

Judy ya tenía experiencia en el medio, sin embargo, desde el inicio de su carrera, atravesó por muchos obstáculos por su edad y su físico que no encajaban con el estereotipo de perfección Hollywoodense. Aún así, para cuando hizo la película, no sabía que terminaría en un abismo de depresiones, adicciones y maltrato por parte de los altos mandos de la industria.

"Los hombrecitos (munchkins) eran borrachos. La policía siempre estaba tras ellos". En algún momento, Garland declaró que había salido con alguno de ellos y como era menor, su madre la acompañaba. Esto despertó comentarios de mal gusto de uno de los hombres, que dijo: "Me parece justo… dos (mujeres) en una cita". Las historias fueron corroboradas por Bert Lahr, quien hizo el papel del León Cobarde, declarando además que "eran unos mujeriegos y se metían con prostitutas".

Además de lo que pasó en el set de este mundo fantástico, desde que Garland firmó con la Metro Goldwyn Mayer, vivió presionada por los directores para que no subiera de peso, obligándola a seguir peligrosos métodos para adelgazar, como la ingesta de pastillas. Desde los 21 años la actriz también tuvo que teñirse el cabello a rubio para encajar en los papeles protagónicos, se casó en repetidas ocasiones y tuvo un aborto espontáneo que la hizo tener ataques de ansiedad y depresión fuera de las cámaras.

Judy Garland era una de las actrices más cotizadas de la época pero esta gran estrella que irradiaba luz, inocencia  y felicidad ante las cámaras, en realidad vivía en un mundo lleno de sombras, fracasos amorosos y excesos.

A photo posted by Astri Riyadi (@riyadiastri_) on Feb 8, 2017 at 2:46am PST