¿La secretaria del DE es menos capaz por haber llorado?

Esta interrogante pone en evidencia la doble vara que impera en la sociedad.

Por: Carmen Deliz Maldonado Rodríguez

Generación tras generación se ha visto cómo una misma acción define a las mujeres y a los hombres de manera distinta. Y es que, a pesar de los esfuerzos por alcanzar la igualdad entre los géneros, el sexo femenino continúa en desventaja, como si realmente fuera inferior al masculino.

El caso más evidente, que demuestra la doble vara que existe en la sociedad, fue el de la secretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher, quien antes de su confirmación expresó sus sentimientos abiertamente en diferentes escenarios y esto cambió la percepción que se tenía de ella. 

       DESCUBRE MÁS:

 

"Veo a una persona demasiado sensible para asumir la posición en la secretaría de Educación. Ya la he visto llorar y ponerse en una posición difícil en más de una ocasión. Me parece que va a tener que buscar una coraza", dijo la presidenta de la Asociación de Maestros, Aida Díaz, en una entrevista para Radio Isla.

¿Acaso el hecho de que haya llorado públicamente le resta capacidad para ejercer el cargo? ¿Por qué? La conocida panelista de televisión, Uka Green, explicó que "se ha perpetuado esa forma de mirarnos a nosotras como el sexo débil, como las que estamos por debajo, como personas más sensibles y a ellos, por otra parte, se les ha catalogado como el sexo fuerte, como una persona de menos sensibilidad".

Entonces cuando comparamos, por ejemplo, a Barack Obama en su último discurso como primer mandatario de la nación americana encontramos una reacción totalmente distinta. Las lágrimas que el expresidente derramó en su despedida conmovieron al mundo y pasó a ser visto como un hombre ejemplar.

Mientras que "la secretaria de Educación llora y se asume como un signo de debilidad y, a lo mejor, hasta echó alguna sombra en su capacidad de ejercer el puesto que ya se confirmó", anadió la también escritora en una entrevista con Nueva Mujer.

He aquí la importancia de la lucha por la equidad de género. Según la también escritora, no se trata de que se nos catalogue como el sexo más fuerte, si no que se nos trate de la misma forma.

"Tanto el hombre como la mujer tienen pleno derecho de llorar cuando así lo sientan. (Pero) a nosotras se nos mide diferente y es injusto. No se supone que ocurra porque no somos menos que los hombres, solamente tenemos unas distinciones, unas diferencias físicas, pero por lo demás somos totalmente iguales", afirmó Green.