"Me daba cuenta de lo privilegiada que era, pero solo quería morirme": Cara Delevingne

El mundo admiraba su belleza y talento, los diseñadores se peleaban porque modelaba su ropa, pero ella solo pensaba en suicidarse

 Por Olivia O'Gam

La llamaron la sucesora de la emblemática Kate Moss, era una presencia deseada y amada en las pasarelas, pero en privado todo el brillo y glamour del mundo de la moda se esfumaba. Así era la vida de Cara Delevingne cuando trabajaba como modelo. 

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El mundo del modelaje no es nada fácil y si lo dudan basta con echar un vistazo a la entrevista que hace unos meses Cara Delevingne dio a la revista Esquire, en donde confesó la profunda depresión que sufrió y su deseo de suicidarse:

"Creo que todo empezó a los 16 años, cuando entendí lo que pasaba en mi familia. Se me da muy bien reprimir mis sentimientos y que parezca que estoy bien. De pequeña pensaba que yo tenía que ser fuerte porque mi madre no lo era así que, cuando entré en la adolescencia y aparecieron todas esas hormonas y la presión por sacar buenas notas tuve una crisis nerviosa".

"No podía soportarlo más. Me daba cuenta de la suerte que tenía y de lo privilegiada que era pero solo quería morirme. Me sentía tan culpable por ello que me odiaba a mí misma y entré en un circulo vicioso. Quería dejar de existir, quería que cada molécula de mi cuerpo se desintegrara, me sentía suicida"

En la entrevista, Cara también recuerda que solía pasar por momentos realmente duros: "Corría hasta el bosque, me fumaba un paquete de cigarrillos y entonces me golpeaba la cabeza contra un árbol".

Finalmente, la ahora actriz también habló del error que implica buscar la felicidad fuera de ti mismo: "En el pasado, solía pensar que si dejaba de trabajar como modelo sería feliz. Entonces conseguía dejar el trabajo de modelo y seguía sin ser feliz. Pues cuando consiga un papel en una película, me decía. Pero conseguía el papel en la película y seguía sin ser feliz. Buscaba constantemente la felicidad fuera de mí y eso no funciona. Era como si mi felicidad tuviera que depender de cuánto trabajara y ese es un camino que no lleva a ninguna parte porque la felicidad no tiene nada que ver con eso"