8 competencias laborales no reconocidas que desarrollan las amas de casa

Históricamente las mujeres han estado en desventaja frente a los hombres

Luego de las críticas y dudas que se han generado en el sector productivo de Colombia como consecuencia de la ampliación de la licencia de maternidad, que pasó de 14 a 18 semanas, la Universidad de La Sabana fijo su postura al respecto.

Pero no solo por la ampliación de la licencia de maternidad las mujeres podrían verse perjudicadas al no encontrar fácil o rápido un trabajo; históricamente ellas han estado en desventaja en comparación con los hombres en el mercado laboral.

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Estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Banco Mundial y la CEPAL, revelan que la jornada de trabajo de las mujeres en labores remuneradas y no remuneradas es mayor que la de los hombres; que la distribución de las tareas domésticas sigue siendo desigual debido a que el tiempo remunerado de ellas se ve recargado por atender el cuidado de los hijos pequeños, enfermos o adultos mayores, y éste es en promedio inferior al de los hombres que tiende a permanecer siempre estable.

Otros informes como el de la OIT sobre tendencias labores en 2016 "Las mujeres en el trabajo", señalan que entre 1995 y 2015 la tasa mundial de participación laboral femenina cayó del 52,4% al 49,6%, mientras que la de los hombres disminuyó de 79,9% a 76,1%, respectivamente. En conclusión, la participación general de las mujeres en el mercado laboral está 27 puntos por debajo que la de los varones.

Con relación a la tasa de desempleo, el índice mundial para los hombres se ubica en el 5,5% mientras que para las mujeres está en el 6,2%. Se estima, además, que unas 200 millones de mujeres mayores de 60 años viven sin percibir ingresos regulares provenientes de pensiones en contraste con 115 millones de hombres.

Según este panorama, está claro que las mujeres no están competiendo en igualdad de condiciones con los hombres en el mundo laboral, lo que no quiere decir que no puedan ser más eficientes o productivas, incluso así estén dedicadas, de manera parcial o permanente, al hogar.

Es por esta razón que el Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana definió las ocho competencias laborales que desarrollan las mujeres en casa y que podrían ser muy valoradas en el mercado laboral, pero que parecen ser invisibles al sector empresarial.

1. Piensan y actúan en función de las necesidades de su familia, lo que se traduce en una empresa como "orientación y servicio al cliente".

2. Por su trabajo en el hogar son un referente a seguir por parte de los miembros de la familia, lo que viene a ser "liderazgo organizacional".

3. Se ganan la confianza de los hijos y esposo gracias a su coherencia entre lo que dicen y piensan, validando su "integridad y lealtad".

4. Para atender las necesidades de toda la familia, en especial la alta demanda que exigen los recién nacidos o niños pequeños en cuestión de tiempo, esfuerzo y dedicación, generan gran capacidad de "eficiencia laboral".

5. Son capaces de organizar a los hijos y esposo, según las capacidades de cada uno, desarrollando así la competencia de "trabajo en equipo".

6. Terminan aprendiendo a escuchar y a tener empatía, gracias a su capacidad de"comunicación".

7. Potencian las necesidades de su familia y ven oportunidades en los demás que quizá nadie más ve, generando así "visión de negocio".

8. Son expertas en autoconocimiento, autocritica y tienen voluntad de aprender, lo que las lleva a una "mejora personal" constante.