Leia y el feminismo: "Un testículo gigante me forzó a usar bikini y por eso lo maté"

Sin vestidos amplios ni un príncipe azul que la rescatara, Leia se ganó el cariño y la admiración de varias generaciones

Por Olivia O'Gam

60 años es muy pronto para morir, especialmente para alguien que en vida dejó una huella profunda en la mente y corazón de millones de personas.  Hablamos de Carrie Fisher, que recientemente falleció luego de sufrir un infarto durante un vuelo a Los Ángeles. 

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Carrie dio vida a la entrañable Leia, una princesa feminista intergaláctica que impactó, y sigue haciéndolo, a varias generaciones. A diferencia de sus homólogas de Disney, Leia no era una princesa que fuera testigo de las de las injusticias o problemas y que se quedara impasible esperando a que alguien la ayudara. Ella luchaba por las causas con las que comulgaba. 

Las eternas princesas de los cuentos de hadas, tuvieron que hacer 'reverencia' a una nueva integrante de la 'realeza': Leia, quien llegó a las salas cinematográficas en 1977 con el estreno de la película de 'La Guerra de las Galaxias'.

¿Cuál fue su carta de presentación? Nada menos que ser la senadora más joven del Imperio Galáctico y haber sido elegida jefa de Estado dos veces. También se conviertió en Caballero Jedi. Además de esto, encontró el amor: tuvo tres hijos con Han Solo, lo que indica que fue capaz de mantener un perfecto equilibrio entre su vida personal y su complicada vida intergaláctia en pro del universo. El 'Y vivieron felices para siempre' no se cumplió, quizá porque la historia que protagonizaba era como un reflejo de la realidad en donde no hay felicidad ni sufrimiento eternos. 

Parte del espíritu de Leia contagió a Carrie, quien se quejó múltiples veces por la ropa que usó en 'El retorno del Jedi': "No entendía por qué yo tenía que enseñar tanta piel y los protagonistas masculinos no. Discutí mucho con el director, pero no conseguí cambiar nada. Por lo menos no me quedé callada". Y no fue la última vez que escuchamos su voz, en 2015 la alzó para darle un 'sutil' consejo a Daisy Ridley, la más reciente protagonista de la saga de Star Wars: "Lucha para ponerte lo que quieras, no seas una esclava como yo". Evidentemente el tema de su vestuario excesivamente descubierto no había quedado olvidado y volvería a ser tema de debate.

También en 2015, cuando volvieron a salir al mercado las figuras de acción de Star Wars, hubo quejas y reclamos por el 'atrevido' vestuario de la muñeca de Leia. Algunos padres se preguntaban qué debían decirle a sus hijos sobre la escasa ropa de la princesa. Carrie tuvo una genial respuesta: 

"Ella fue obligada a llevarlo. Es prisionera de un testículo gigante que tiene una gran cantidad de saliva y ella no quiera usar ese traje. Al final, esa cadena que usted ahora está indicando, es algún tipo de accesorio sadomasoquista que se utiliza para matar al testículo. Dígale que un testículo gigante me capturó y me obligó a llevar ese traje estúpido, y luego lo maté".

Carrie también hizo frente a los duros comentarios de la prensa que criticaban su físico: "Por favor, dejen de debatir sobre lo mal que he envejecido. Mi cuerpo no lo ha hecho igual de bien que mi mente". 

Leia no era una princesa de amplios y lujosos vestidos, pero tenía una especie de 'poder' especial, de acuerdo con Diana Domínguez, autora del ensayo 'El feminismo y la fuerza: empoderamiento y desilusión en una galaxia muy, muy lejana': "Leia podía ser como los chicos, jugar con ellos en las mismas condiciones sin ser castigada por tal motivo".

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