Abuso sexual en el deporte: el caso de las gimnastas abusadas por sus entrenadores

Casi 400 gimnastas denunciaron que fueron víctimas de abuso sexual por parte de sus entrenadores y miembros de la Federación Nacional.

Por Karen Hernández

El mundo del deporte se caracteriza por las exigencias y preparaciones tan demandantes por las que tienen que pasar aquellos que lo practican. Sin embargo, aunque este se trata de elevar el espíritu a través de "un juego limpio", no está excento de situaciones que implican agresión física, psícológica y abuso sexual.

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El diario Indianápolis Star, dio a conocer un reporte, donde se investigó, durante nueve meses, a cientos de entrenadores y propietarios de las academias de gimnasia que abusaban sexualmente de los alumnos, la mayoría eran menores de edad y mujeres. La Federación no hizo nada ni dio la cara.

El reporte detalla las denuncias que se hicieron por parte las gimnastas, uno de los casos, fue el de K.G, gimnasta de 12 años quien dijo que su entrenador, Marvin Sharp, metía sus dedos a través de su leotardo para asegurarse de que no llevara puesta ropa interior (una del entrenador). Por su parte, niñas de 6 años fueron interrogadas mediante ilustraciones del cuerpo humano y mientras señalaban la "parte de abajo", decían que ahí era donde sus entrenadores las tocaban con los dedos. En 2015, el entrenador fue enviado a la cárcel y se suicidó mientras cumplía su condena.

Por su parte, N.C, de 14 años, denunció que su entrenador, Wagoner, la obligaba a tener relaciones sexuales y hacerle sexo oral, además de que le sugería consumir cocaína para tener más energía y bajar de peso.

El reporte también dio a conocer un caso de Phillip Paige, un entrenador que en 2010, llevó a una de sus alumnas de 10 años a su casa para continuar con el entrenamiento. La niña creyó que en casa del entrenador podría jugar con su hija, sin embargo, la casa estaba sola. El entrenador comenzó a masajear a la niña para "prepararla" hasta que terminó sometiéndola para tocarla por debajo del leotardo.

En 2006 se descubrió que el entrenador Jeffrey Bettman, colocaba cámaras ocultas en los baños y vestidores para tener material pornográfico. Lo malo fue que lo hizo durante diez año sin se descubierto.

Esta situación no fue únicamente por parte de entrenadores, de hecho, hubo un caso particular, denunciado por Rachel Denhollinder, donde el doctord del equipo olímpico, Larry Nassar, intentó abusar de ella mientras le hacía una revisión de rutina.

La indignación aumentó cuando, Steve Penny, director ejecutivo de la Federación USA Fymnastics, alegó que su filosofía siempre se ha centrado en la seguridad de sus deportistas, especialmente e cuestiones contra el abuso sexual y dijo que la cobertura que ha hecho los medios está distorcionada. Además, la Federación señaló que no pueden meterse en los casos de los gimnasios donde ocurrieron las denuncias, "porque funcionan de forma independiente".Esta situación, hace que los entrenadores puedan moverse de gimnasio en gimnasio, cometiendo las mismas atrocidades, aún si los despiden. Y claro, hay un gran escepticismo por parte de la Federación cuando los niños hablan sobre abuso sexual, provocando que se sientan avergonzados o con miedo y que crean que es mejor callar.

Aún después del reporte, muchas de las historias de las víctimas han sido puestas en duda y USA Gymnastics sólo se ha dedicado a defender su imagen en vez de tomar medidas sobre sus atletas. Un conflicto de intereses por encima de la integridad humana. 

 

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