"Finita", la fiel compañera de vida y equipo de Sixto Durán Ballén

Josefina Villalobos, también conocida como Finita de Durán-Ballén es la esposa del expresidente ecuatoriano Sixto Durán-Ballén, y como tal es reconocida como la trigésimo séptima Primera Dama de la nación, cargo que ejerció entre el 10 de agosto de 1992 y el 9 de agosto de 1996.

Hoy, 15 de noviembre del 2016, falleció el expresidente de la República del Ecuador, Sixto Durán Ballén. En esta lamentable pérdida no puede pasar desapercibida quien fue su fiel compañera de ideales, de lucha y de la vida del exmandatario, con quien procreó nueve hijos: 6 mujeres y tres hombres.

Como primera dama de la nación, Josefina Villalobos fue conocida en los medios de comunicación y por el pueblo ecuatoriano con el diminutivo de Finita de Durán-Ballén.

Entre sus funciones se encontraban la presidencia del Instituto Nacional del Niño y la Familia (INNFA), así como el ser anfitriona del Palacio de Carondelet y acompañante de su esposo en diversos actos protocolares a nivel nacional e internacional.

Imagen foto_00000016

FOTO FLICKR

Josefina ha sido la primera dama con más edad al asumir el rol, pues tenía 68 años cuando su esposo ganó la presidencia de la República en 1992.

Asistió representando a Ecuador en la VI Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de América Latina y el Caribe, celebrada en la ciudad argentina de Mar del Plata en septiembre de 1994; y allí se opuso a la propuesta de la exprimera dama colombiana, Ana Milena Muñoz de Gaviria, para crear una Secretaría General de Primeras Damas con sede en Washington que trabajara coordinadamente en objetivos comunes como la mujer, la infancia y la familia, entre otros temas.

Villalobos justifico su posición contraria al considerar la propuesta Secretaría como un ente burocrático innecesario, ya que en cada país las primeras damas tienen dichas funciones.

Durante la misma conferencia de Mar del Plata, tuvo que telefonearle a su marido para solicitarle que no se alarmara si leía que él había fallecido en el ejercicio de las funciones, como se había publicado erróneamente en la prensa ecuatoriana. Durante su labor, la población atendida por el INNFA aumentó en 123%, según informó su esposo al entregar el la Presidencia en 1996.