Mujeres que inspiran: la Madre Teresa de Calcuta

Ganó el Premio Nobel de la Paz en 1979.

Por Andrea Sánchez

En la historia de la humanidad ha habido miles de mujeres notables que han luchado por sus ideales. Han tratado hacer de éste, un mundo mejor, en el que las brechas se cierren y la igualdad sea una realidad. Una de ellas es Agnes Gonxha Bojaxhiu, mejor conocida como la Madre Teresa de Calcuta. Nació en 1910, en lo que hoy conocemos como Macedonia. Fue una religiosa que se nacionalizó india y en 1979 ganó el premio Nobel de la Paz.

Creció en una familia católica libanesa. La profunda devoción de su madre hizo que a los doce años ingresara a la Congregación Mariana de las Hijas de María, donde inició su vida de apoyo y fraternidad hacia los demás.

Muy joven viajó a Dublín, donde se unió a la Congregación de Nuestra Señora de Loreto. Su deseo por ser misionera la hizo trasladarse a Bengala, lugar en el que se concentró en sus estudios y eligió el nombre de Teresa.

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Por casi veinte años fue maestra en St. Mary's High School de Calcuta donde se impresionó y conmovió con la pobreza que haba a su alrededor. Así, ante el momento que vivía pidió al papa Pío XII ciencia para entregarse por completo a los menesterosos. Su mensaje era claro: "Quiero llevar el amor de Dios a los pobres más pobres; quiero demostrarles que Dios ama el mundo y que les ama a ellos".

Cuando la independencia de la India sucedió, Teresa de Calcuta pidió la autorización para dedicarse a los pobres. Mientras estudiaba enfermera, abrió su primer centro en el que atendía a los niños. En 1950 funda a las Misioneras de la Caridad, congregación que se enfrentaría a varios problemas antes de su reconocimiento.

Durante todo el tiempo que ayudó a los pobres se concentró en brindarle ayuda a quienes lo necesitaban sin importar la religión que profesaran. Así lo expresó en varias ocasiones: "Para nosotras no tiene la menor importancia la fe que profesan las personas a las que prestamos asistencia. Nuestro criterio de ayuda no son las creencias, sino la necesidad. Jamás permitimos que alguien se aleje de nosotras sin sentirse mejor y más feliz, pues hay en el mundo otra pobreza peor que la material: el desprecio que los marginados reciben de la sociedad, que es la más insoportable de las pobrezas".

El papa Juan Pablo II le pidió ayuda para mediar conflictos en Líbano. Logró que el papa visitara la Casa del Corazón Puro, lugar fundado por la Madre Teresa en el que luchó por aliviar el dolor de los pobre.