Hillary Clinton: mujer, política y esperanza a las puertas de la Casa Blanca

La candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos tiene una carrera política marcada por la lucha que ha emprendido por los derechos de las mujeres. En noviembre de este año podría convertirse en la primera presidenta del país más poderoso América.

Por Andrea Sánchez

Hablar de Hillary Clinton es hablar de hacer historia. Inicialmente porque se convirtió en la primera mujer en obtener la candidatura por parte del Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Pero aún más importante que eso, la mayoría de los pronósticos (de expertos, especialistas y votantes) apuntan a que se convertirá en la primera mujer en asumir la presidencia del país más poderoso del continente americano.

Video por: Mario Grullón

La trayectoria de Hillary Clinton (abogada, profesora de leyes y activista) en la vida política de la Unión Americana ha sido firme y consistente. Fungió como secretaria de Estado de 2009 a 2013; senadora por el estado de Nueva York de 2001 a 2009, primera dama de Arkansas de 1983 a 1992 y primera dama de Estados Unidos de 1993 a 2001.

La candidata demócrata nació el 26 de octubre de 1947 en Illinois, en un suburbio de clase media en Chicago. Su padre fue veterano de guerra de la Marina, tras la Segunda Guerra Mundial se dedicó a hacer progresar un negocio propio de impresión de telas. Su madre, Dorothy, tuvo una infancia marcada por la carencia, lo que la llevó a cultivar un fuerte compromiso con los niños, su desarrollo y educación. Hillary se crió con dos hermanos y fue su madre quien la acercó a la religión. Durante su juventud, el ministro de su iglesia la llevó a ver el más célebre discurso de Martin Luther King Jr. 'I have a dream' (tengo un sueño) fueron palabras que marcaron su vida y despertaron su deseo por la justicia y la igualdad social.

Luego de graduarse de la escuela superior, asistió a Wellesley College, donde estudió Ciencia Política y se involucró en el activismo, mismo que hizo que sus compañeros la eligieran como la oradora principal en la ceremonia de graduación en 1969. Ahí se refirió a la brecha entre hombres y mujeres y a la discriminación que enfrentó junto a sus compañeras de generación: "Llegamos a Wellesley y encontramos, como otras lo han hecho, que había una brecha entre las expectativas y la realidad. Pero esto no nos desanimó y tampoco nos convirtió en cínicas o amargadas a los 18 años. Sólo nos inspiró a hacer algo para cerrar esa brecha".

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Luego de terminar su carrera en Ciencias Políticas, Hillary (hasta entonces conocida con su nombre de soltera: Hillary Diane Rodham) se matriculó en la escuela de Leyes de Yale, donde fue una de las 27 mujeres de su clase. Ahí conoció a Bill Clinton, quien años más tarde se convertiría en su esposo. Yale fue una experiencia enriquecedora para la candidata pues se dedicó a investigar el estado de educación y salud de los trabajadores inmigrantes y, con esta experiencia, comenzó sus primeros pasos en el estudio y elaboración de leyes enfocadas a los derechos de los niños.

Una vez graduada, Hillary optó por trabajar en el Fondo de Defensa de los Niños. Entonces se dedicó a recopilar de casa en casa historias de pequeños con discapacidad en New Bedford, Massachusetts, testimonios que más tarde servirían para la aprobación de una legislación que obligó al estado a proveer de educación a jóvenes con discapacidad.

 

A pesar de toda la polémica a la que se han enfrentado, Bill y Hillary Clinton permanecen juntos. "Nosotros comenzamos nuestra primera conversación en la primavera de 1971, y más de 30 años después, él aún es la mejor compañía que he tenido", declaraba en un discurso político en 2012. Cuarenta años atrás Bill había estado observándola en la biblioteca, pero no se aproximaba. Ella, fiel a su estilo y personalidad segura, se acercó y se presentó sin más. Dijo: "Soy Hillary" y se alejó. A pesar de que habían salido por varios años, Hillary no estaba segura de comprometerse con el ex presidente de los Estados Unidos, quien tuvo que pedirle en tres ocasiones que se casara con él. La primera vez fue en Inglaterra, mientras se encontraban de viaje después de la graduación; la segunda ocasión fue un año después y ella volvió a decir que no. Finalmente contrajeron matrimonio en 1975 en Fayetteville, Arkansas.

Aquel estado fue precisamente el trampolín para la vida política de Hillary. En 1977 cofundó la organización Defensores de los Niños y las Familias de Arkansas, donde siguió con su labor por la defensa de los derechos de la niñez. Luego de que Bill Clinton se convirtiera en el gobernador de la ciudad, Hillary consolidó sus trabajos en el mejoramiento de la cobertura médica y educación del estado. De manera paralela, se convirtió en la primera mujer asociada y luego socia del despacho de abogados Rose, uno de los más importantes de la localidad. En 1980 se convirtieron en padres de Chelsea, su única hija.

En 1992, con la elección de Bill Clinton como presidente de los Estados Unidos, Hillary se convirtió en una primera dama preocupada por brindar cobertura médica y accesible para los estadounidenses. Defendió la Reforma del Sistema de Salud Nacional, pese a los intereses de las compañías de seguros, trabajó de la mano de los republicanos y demócratas para crear el exitoso programa Seguro de Salud para los Niños, que ayudó a reducir de manera considerable el número de infantes que no tenían acceso a un seguro médico.

En 1995 formó parte de la delegación estadounidense en la Conferencia Mundial de Mujeres de la ONU, organizada en Pekin. Ahí, decidió hablar de los abusos contra los derechos humanos con un discurso que, según declararía más tarde, estuvo a punto de ser censurado. En respuesta, una determinada Hillary compartió palabras que marcaron a toda una generación: "Si hay un mensaje que hará eco en esta conferencia, dejemos que sea, de una vez por todas, que los derechos humanos son derechos de las mujeres y los derechos de las mujeres son derechos humanos. No olvidemos que dentro de esos derechos están el derecho de hablar libremente y el derecho a ser escuchados".

El mandato de Bill Clinton finalizó en 2001, un año más tarde, Hillary hizo historia al convertirse en la primera senadora en los Estados Unidos por el estado de Nueva York. En este periodo se enfrentó a uno de los ataques más violentos de los que se tiene registro en la Unión Americana: los atentados terroristas del 11 de septiembre. Siguiendo su línea política, luchó por brindar cobertura médica para los socorristas que trabajaron en la zona cero. Durante su periodo como senadora buscó expandir el acceso a internet en áreas remotas, lanzó programas en colaboración con universidades e instituciones privadas para que zonas rurales y alejadas pudieran gozar de este servicio. Así, lanzó la iniciativa 'Farm to Fork', que ayudó a granjeros y productores agrícolas a vender sus productos a restaurantes y escuelas neoyorkinas a través de internet.

En 2008 Hillary buscó la candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, misma que perdió frente a un carismático Barack Obama. Su lucha, trayectoria y pasión le valieron el nombramiento como secretaria de Estado, puesto con el que buscó reposicionar a Estados Unidos como una potencia mundial. Entre las acciones que implementó durante su periodo se encuentran la gestión de un cese al fuego entre Israel y Hamas, el impulso a una política exterior que favoreciera la inclusión de mujeres y niñas en otras latitudes. Además, lideró la lucha por parte del Consejo de Seguridad de la ONU para combatir la violencia contra las mujeres y niñas en zona de conflicto y apoyó la lucha por los derechos de la comunidad LGBT en los Estados Unidos.

El 12 de abril de 2015 Hillary anunció su campaña rumbo a la presidencia de los Estados Unidos, en la contienda tuvo que luchar contra el máximo representante de la izquierda demócrata, Bernie Sanders, por la candidatura del Partido Demócrata. Finalmente, en julio de 2016, Hillary marcó un hito en la historia de la política de los Estados Unidos al vencer a su oponente y aceptar la candidatura a la presidencia en la multitudinaria Convención Nacional Demócrata: "Es con humildad, determinación y una confianza sin límites en el prometedor futuro de este país que acepto la nominación a la presidencia de Estados Unidos". A menos de dos meses de que se lleven a cabo las elecciones, las casas encuestadoras ponen a la candidata demócrata como virtual presidenta de los Estados Unidos. Así, Hillary Clinton no sólo sería la primera mujer en asumir este cargo, sino una de las pioneras en la lucha por legislar la venta de armas y aumentar los controles 'background checks', que investigan los antecedentes penales de las personas que solicitan un arma.

En materia de derechos reproductivos defendería el acceso al aborto en toda la Unión Americana. Su carta fuerte será entonces la reforma al sistema de inmigración, pues planea la creación de una vía para otorgar la ciudadanía a más de 11 millones de indocumentados. También abanderará la defensa del matrimonio igualitario entre la comunidad LGTB. Así, Hillary Clinton buscará hacer de Estados unidos un país "fuerte y dorado", tanto o más que el que dirigió su esposo en la ya lejana década de los noventa.