Michelle Obama: mucho más que la "first lady" de Estados Unidos

Aunque era el anhelo de muchos, pocos imaginaron alguna vez que Estados Unidos tuviese un presidente afroamericano. Y menos que su esposa se transformase en un modelo a seguir por mujeres de todo el mundo. Porque el poder no tiene que ver con el título ni apellidos sino con la fuerza interior, contención y una personalidad empática, te echaremos de menos Michelle, eso es seguro.

Por: Marita Barías.

Tras ocho años residiendo en la Casa Blanca, está cada vez más cerca el momento en que dejará de ser la Primera Dama de Estados Unidos. Es muy difícil describir a Michelle Obama (52). No porque sea una mujer "difícil", al contrario. Se ha mostrado al mundo tal cual es, en la vitrina más grande que uno podría llegar siquiera a imaginar: "la esposa del presidente de los Estados Unidos". Sin embargo, el título de "First Lady" le quedó chico hace mucho tiempo; hoy es una activista social que lucha por la "epidemia" del sobrepeso, obesidad y sedentarismo que afecta a EE.UU. (al igual que en Chile), bajo el lema "Let´s Move". Pero no sólo eso. Hace discursos en apoyo a Hillary Clinton con fuertes argumentos en contra de Donald Trump, para que así los demócratas sigan la huella de los "Obama". Es una madre imperfecta, como todas, quien pese al trabajo que demanda ser "Mrs. Obama" se preocupa que Malia (17) y Sasha (14) crezcan lo más lejanas posible a la responsabilidad de ser "hijas de" y cultiven sus individualidades. Y se preocupa de su esposo con mucho cariño, pasión y entrega. Quizás demasiado perfecta, debes estar pensando. Revisemos más de esta mujer, gran representante de la fuerza femenina del siglo XXI.

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De la esclavitud de la casa blanca

Nacida el 17 de enero de 1964, Michelle Robinson (su apellido de soltera) fue criada en los suburbios sureños de Chicago. Descendiente de esclavos, siempre ha remarcado que gracias a haber estudiado –se recibió de Socióloga, con diploma de honor, en la Universidad de Princeton en 1985 y tres años después logró su título de abogada en Harvard– tuvo "oportunidades que mis padres jamás hubieran imaginado para ellos. Estoy aquí frente a ustedes porque quiero que a ustedes les pase lo mismo. No importa qué obstáculos se presenten, tienen que estudiar. Estudien para hacer una diferencia en el mundo". Su biografía lo confirma. Su padre, Fraser Robinson, le enseñó el valor del trabajo al no faltar ni una vez a sus deberes en el Departamento Hidráulico de Chicago, pese a haber sido diagnosticado de esclerosis múltiple. Su madre, Marian Shields Robinson, siempre ama de casa, dedicó su vida al cuidado de quien hoy es la Primera Dama y de su hermano Craig.

Con sus títulos bajo el brazo, Michelle consiguió trabajo en el bufete de abogados Sidley & Austin, donde conoció a Obama. Ella era su supervisora y al principio no estaba interesada en salir con él. Pero cambió de opinión en la primera cita, cuando la pareja vio la película de Spike Lee, "Do the Right Thing" ("Haz lo correcto"). Al comienzo de la década de los 90, luego de la muerte de su padre, decidió cambiar el rumbo de su vida: dejó el estudio de abogacía y comenzó a trabajar en el servicio público. Primero consiguió un cargo en el gabinete del alcalde de Chicago, y luego en el departamento de Planeamiento y Desarrollo de esa ciudad. Para 1993 Michelle ya era la directora ejecutiva del Public Allies Chicago, un programa de servicio nacional que proporciona capacitación a los jóvenes que siguen carreras en el sector público.

En 1996, con 4 años de casada, comenzó a trabajar en la Universidad de Chicago y, nueve años después, alcanzó el puesto de vice-presidenta en el University Medical Center. Con todo ese empuje, esta "mujer negra del sur de Chicago" abrazó fuertemente a Barack antes de que diera su famoso discurso en su campaña a senador de 2004 y le dijo al oído "simplemente no lo arruines, querido".Imagen foto_00000003

Sus ideales
"Let´s Move" (A moverse) es el programa social para combatir la obesidad infantil que terminó de consagrar a Michelle como una primera dama activista, y no sólo políticamente hablando. Para que todos los focos se posaran en esta lucha, @thefirstlady –su cuenta de Twitter– no tuvo problema en bailar con Jimmy Fallon en el programa "Late Night". Fanática de Beyoncé, dice que sus canciones ayudan a bajar de peso bailando y hasta promueve el spinning SoulCycle, que se practica a la luz de las velas.

Hablando de activismo político, también lo hizo con su foto en Twitter pidiendo la libertad de las chicas nigerianas que secuestró Boko Haram. El tuit dio la vuelta al mundo, con el cartel "Devuelvan a nuestras niñas".

También ha dicho que entre sus prioridades figuran la de ser paladín de las familias militares y fomentar el voluntariado y el servicio comunitario. También le interesa lograr compaginar la vida personal y el trabajo, tras haber vivido las dificultades de dedicarse a una profesión y al mismo tiempo criar a los hijos. Si bien el puesto de Primera Dama no es electo y tampoco está remunerado, Michelle Obama ostenta un púlpito privilegiado. Es inevitable que sus palabras llamen la atención e inciten a la acción.

Mamá jefa
Cuando la gente le pide a Michelle Obama que se describa a sí misma, ella contesta que es la madre de Malia y Sasha. Dio a luz a Malia Ann Obama en julio de 1998, y en junio de 2001 nació Natasha Obama, cuyo apodo es Sasha. Durante la campaña presidencial de Barack estaba preocupada por el impacto que tendría en sus dos pequeñas hijas. Como esposa de un senador de Estados Unidos había intervenido en actos y tenía un perfil público, pero insistía en asistir a las actividades de sus hijas, como presentaciones de ballet y partidos de fútbol. La madre de Michelle, Marian Robinson, abandonó su puesto de trabajo para cuidar de Malia y Sasha durante la campaña y actualmente vive con la familia Obama en la Casa Blanca. Michelle ha dicho que su principal ocupación fue la de ser "mamá en jefe", para asegurarse de que Malia y Sasha se adaptaran bien a la vida en la Casa Blanca.

Con una carrera profesional brillante, en la que destacaba por méritos propios, @thefirstlady la pospuso durante los 8 años que su esposo fue presidente de Estados Unidos. Supo imprimir otro sello al cargo, fue cercana y, dicen algunos, demostró tanto carisma, como para volver un día a la Casa Blanca, pero en otro cargo…Imagen foto_00000002

Con estilo

Su inteligencia y carisma no es lo único que acapara las noticias. Michelle Obama ha impuesto un estilo propio.

Su cuerpo: Es muy alta (1.80), y esto definitivamente le ayuda a verse elegante y delgada. Tiene buena postura y es una mujer segura de sí misma, con una bella y cálida sonrisa que agracia su rostro asimétrico. Su piel es perfecta, y sus dientes blancos. Tiene un cuerpo tipo pera, o sea más volumen en las caderas, glúteos y piernas que en el torso superior. Tiene una cintura bien definida y unos brazos fuertes, entonados y musculosos, y un trasero prominente. Debido a su figura Michelle siempre usa cinturones, vestidos strapless, sin mangas o cuello V para mostrar el escote y así poner atención en la parte superior del cuerpo.

Sus colores: No le teme a los colores. Usa el negro y blanco y le quedan muy bien, pero también lleva muchos colores llamativos y estampados grandes.

Sus accesorios: Tienden a ser grandes y puede usarlos sin problema por su estatura y proporción de su cuerpo.

Su toque personal: Es famosa por el uso de faldas, sweaters, blusas y cinturones o vestidos con sweaters y cinturones. Estas mezclas hacen que su vestuario sea único. También mezcla ropa cara con menos cara (nunca barata). Su imagen es profesional y refinada, pero juvenil, y nunca genérica, aburrida y menos masculina. Su individualismo se refleja en su ropa.

Michelle desde Chile
"Me parece que Michelle Obama es una figura con una tremenda proyección política. Es inteligente, carismática y potente… No por nada se ha transformado en una de las mujeres más admiradas de su país. Dejó el rol sonso y decorativo de la Primera Dama para convertirse en una activista y gestora de cambios", (Andrea Arístegui, conductora de "24 Horas", TVN, y ADN Radio).

"En muchas oportunidades vemos que las primeras damas tienen cargos menores, más bien la que acompaña al presidente. Sin embargo, Michelle Obama, por su personalidad, inteligencia y empatía, no sólo es una compañera de Barack, sino que genera una agenda propia y muy potente. Fomenta la vida sana, que ha sido un cambio de paradigma para la vida gringa, y eso me parece increíble. Y además, son una pareja que se potencia mutuamente. Por ejemplo, en una de sus últimas apariciones televisivas, en el Carpool, demuestra su histrionismo, simpatía, sencillez, ¡rapea! Me gusta. Y creo que muchos piensan que ella podría ser una futura presidenta de los Estados Unidos", (Humberto Sichel, conductor de "Última Mirada", Chilevisión).

"Primero, me parece que es un personaje con un enorme capital político en Estados Unidos. Ni siquiera ella es muy consciente de esto. Y aunque la han contactado para una carrera política, ella dice que aún no es el momento. Podría ser una gran colaboradora de Hillary Clinton si ésta llega a Washington. Segundo, tiene una naturalidad que habían perdido las primeras damas. Por su rol de madre en plena crianza ha hecho un trabajo súper interesante, que no lo hizo ni Laura Bush ni Hillary Clinton. Michelle ha traído una enorme renovación política, ha redefinido a la familia presidencial, con mucho aire de 'Juventus', que se refleja en su forma de vestir, escogiendo colores vivos y diseñadores emergentes. Es uno de los personajes más importante de los últimos cinco años, y que tiene futuro como servidor público. Es una gran oradora y tiene condiciones de líder innata", (José Antonio Neme, conductor de "Ahora Noticias", MEGA, y ADN Radio).