Cómo lidiar con vibras tóxicas

El ignorar no nos hace débiles, sometidos o inseguros, al contrario, es la forma de decir “No, no soy como tú”.

Cada uno de nosotros está en este mundo para buscar su propia felicidad y para tener la capacidad de decidir qué le afecta y que no. También estamos para decidir qué tipos de amigos queremos, y poder compartir con ellos nuestras alegrías y nuestros malos momentos.

Lastimosamente, la vida no es como en las redes sociales, que con un clic en el botón de bloquear automáticamente desaparece esa persona, y en muchas ocasiones, diariamente tenemos que convivir con ellos por diferentes motivos.

Somos humanos y muchas veces es casi imposible hacer caso omiso a sus comentarios o intentos de humillarnos, pero en nosotros está la decisión de convertirnos en uno más de ellos o en seguir nuestro día como si nada hubiese pasado.

¿Qué podemos hacer para no contagiarnos de las vibras de este tipo de personas?

Ignorarlos.

Una simple palabra resume todo.

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© Tumblr

No es fácil, en especial cuando escuchamos que constantemente hablan mal de los demás a sus espaldas, que se burlan de características de otros o tratan de pisotearnos.

Muchos de ellos lo hacen porque buscan la atención que en sus hogares o cuando estaban jóvenes no recibieron en sus colegios. Son personas que creen que estando “arriba de otros” serán admirados y tendrán gente a su alrededor.

El ignorar no nos hace débiles, sometidos o inseguros, al contrario, es la forma de decir “No, no soy como tú”.

Ojo, que el ignorar tampoco significa dejar que nos falten el respeto. Hay que dejar claro que así como respetamos a ellos, deben hacerlo con nosotros también.

Generalmente, este tipo de personas son adictas a la atención, y hacen como que no han escuchado cuando les pedimos que paren, pero ya saben que existe un ultimátum y que debe haber un stop.

Independientemente de la creencia religiosa que tengamos, una lección cierta es que en esta vida todo lo malo que se hace se paga, y como un boomerang todo regresa.

Es triste ver que existe gente así, cuando hay tantos motivos para ser feliz, enfocarse en las cosas buenas y crecer como seres humanos, que el tiempo para pisotear a otros no debería existir. Nosotros debemos de elegir con inteligencia, en qué tipo de vibra nos queremos convertir.