Una luchadora musulmana de Muay Thai creó línea de hijabs deportivos

Más libertad y comodidad para las mujeres musulmanas, además de lindos diseños.

A pesar de que las mujeres musulmanas viven bajo algunas reglas y restricciones en relación a aspectos específicos, no todas quieren atenerse 100% a ello. La idea de adaptar su propia cultura a la vida moderna no siempre resulta fácil, pero con un poco de creatividad pueden surgir buenas ideas, como la de Ruqsana Begum.

Ella es musulmana y también practica Muay Thai, un tipo de boxeo característico de Tailandia, y como cuenta en una entrevista con CNN, está preparada para conseguir el título mundial en esta disciplina.

Comenzó a entrenar en 2002 cuando tenía 18 años y en ese momento, se dio cuenta de que era necesario crear un tipo de hijab —prenda tradicional que las mujeres usan para cubrir su cabeza— que fuera cómodo para practicar deportes.

El hecho de vivir en Londres le permitió especializarse en el Muay Thai con mayor libertad y de hecho, es campeona británica y europea de esa disciplina y también, de Kick-Boxing. Ella no usa hijab, pero por su experiencia en el deporte, consideró que era importante crear una línea especial para las mujeres que sí deben usarlo.

Se trata de empoderamiento de la mujer musulmana y le darle libertades a pesar de las restricciones que su cultura le impone al género femenino. Con todo esto, Ruqsana ha tenido que apartarse de los aspectos más rígidos del Islam, algo que en un principio le generó problemas con sus padres, mucho más tradicionales que ella.

Antes de la línea de hijabs deportivos de Ruqsana, ya habían otras mujeres que pensaron en la idea. De hecho, la diseñadora danesa Cindy van den Bremen fundó Capsters en 2008, una empresa especializada en hijabs adaptables para distintos deportes.