Martina Cañas, creadora de Relatos de una mujer borracha: “El hombre chileno se asusta por todo”

Es una de las fan page más populares del momento y cada día reúne a más seguidoras. Entrevistamos a la creadora del fenómeno borracho de Facebook para hablar sobre el éxito de su página y del libro que lanzó.

Recuerdo que era sábado y no sabía qué hacer. Estaba pensando en ir a aprovechar el sol y broncearme un poco, pero mi cuerpo sólo quería estar en posición horizontal, y a la sombra. Como muchos lo hacemos casi de forma automática, abrí Facebook para ver si había algo interesante.

A pesar de que trabajo con Internet y tengo que estar constantemente conectada, últimamente me ha costado encontrar cosas que me hagan reír, además de los memes de perritos y gatitos que abundan en la red.

Pero ese día, vi algo que me llamó mucho la atención. Una amiga le había dado un “me gusta” a un post proveniente de una página de Facebook y no pude evitar engancharme con los “Relatos de una mujer borracha”.

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© Relatos de una mujer borracha / Facebook

Esta genialidad fue creada por la chilena “Martina Cañas Morales”, seudónimo que usa para hablar de sus historias de borracheras, de sus papelones ebrios y de todo lo que se le pase por la cabeza. Me encantó desde un principio y a partir ese día, sigo sus publicaciones religiosamente.

Lo que escribe no es apto para “cartuchas” o conservadoras y eso es lo que justamente convirtió a esta página en una de las más populares del último tiempo. En la información de su perfil, te encuentras con su descripción: “Según manuales, soy alcohólica. Según yo, sociable, sedienta, acontecida y algo ardiente”, frases que definen a la perfección el tono con el que escribe (100% irónico).

Martina dice la cruda verdad y todas esas cosas que a veces compartimos con las amigas, pero no con la pareja. Como recibe cientos de comentarios, sus seguidores —en su mayoría, mujeres— también comparten experiencias, lo que lo hace aún más entretenido.

Tal ha sido el éxito de esta idea, que Martina, junto a Penguin Random House Grupo Editorial, ya estrenó su primer libro. Ha sido un hit en ventas y Martina ha publicado con orgullo las fotos que le envían sus seguidoras leyendo los Relatos de una mujer borracha, rodeadas de botellas de cerveza y licor, algo fiel al estilo de esta “comunidad sociable, sedienta, acontecida y algo ardiente”.

El libro ya está en todas las librerías chilenas y también se puede comprar online en el portal Me Gusta Leer. Puede ser una buena forma para pasar la resaca y reírse un poco.

Tuvimos el placer de entrevistarla y esto fue lo que nos contó. ¡Salud!

– Del 1 al 10, ¿qué tan borracha eres?

La verdad es que nunca he tomado, en realidad soy una niña que pasa sola todo el día porque mis papás trabajan mucho y me dedico a escribir cuestiones en mis tiempos libres (te cachai).

De 1 al 10, todos, osea, 1 + 2 + 3 + 4 +5 +6 +7 +8 + 9 + 10.

– Tu Fan Page es un fenómeno. No he conocido a mujer que no haya explotado de la risa con tus relatos. ¿Por qué escribir tus noches de carrete en Facebook?

A lo largo de este año, ha ido mutando el por qué escribir, todo partió por ocio, después cuando caché que la gente se reía lo empecé a hacer por entretención, y ahora, cuando veo que además de ser un espacio de recreación la gente se identifica, para mí está siendo casi terapéutico escribir, me desahogo, me alegra, me prende, me gusta, me hace sentir contenta.

En la escala de alegría diría que siento lo que siente un mormón cuando alguien le abre la puerta y lo invita a pasar, así de grande es lo que siento.

– Me gusta que uses un lenguaje directo, le da ese toque de humor que siempre es agradable y refrescante. ¿Cómo describirías a la típica mujer borracha chilena?

Qué difícil la pregunta. Yo creo que la mujer borracha chilena, es una borracha contextualizada, porque cuando nos emborrachamos –por ejemplo– en “patota”, nos adecuamos a lo que implica andar en grupo, onda reír, reír, reír y reír y coquetear y seguir riendo.

Pero por el contrario, si te pones a tomar sola o en un lugar que te trae malos recuerdos, probablemente terminarás en el jugo existencial, del por qué a mí, por qué me dejó si me amaba tanto, acaso estoy gorda, acaso estoy flaca, qué hice mal y todas esas ideas que te terminan haciendo llamar al desgraciado pidiéndole otra oportunidad.

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© Pekeña Maki

– A veces por vergüenza o miedo a ser prejuiciadas, nos guardamos ciertas anécdotas como las que tú cuentas todos los días. ¿Crees que el éxito de tu página se debe a esa necesidad que tenemos las mujeres de liberarnos? 

Todo el rato, siento que en lo privado, igual nos liberamos y nos deshagamos; lloramos solas, rabiamos solas, nos alegramos solas, nos tocamos solas y hacemos muchas otras cosas solas también, pero en lo público, no existen tantos espacios donde podamos ser así tal cual somos, porque claro, se nos apuntaría con el dedo. Yo creo que el éxito radica un poco en el espacio de liberación, en la locura personal y en la locura de quienes siguen el fan page que comentan sus cosas e interactúan y se dan consejos y apoyo en nuestras “depresiones posmaracas” y todo eso.

– En ese sentido, tú también has decidido guardar el anonimato y entiendo que se trata también de resguardar tu privacidad. ¿La sociedad chilena todavía es demasiado conservadora?

Sí. Yo resguardo mi identidad básicamente por tres cuestiones, primero; porque todas somos la mujer borracha, no me gusta pensar que esto lo hice yo sola y merezca todos los créditos por eso, no; todas compartimos esta hermosa comunidad.

Segundo; porque tengo una vida privada que cuidar también, digamos que dentro de esa libertad que me otorga el anonimato, he contado muchas cuestiones de las cuales mi familia no estaría muy orgullosa, y mis jefes menos, cuestiones sexuales por sobre todo.

Digamos que si yo ejemplifico que me he acostado con Pedro, Juan, Diego, Ali Babá, sus cuarenta ladrones y un par de escuadrones de bomberos no estaría tan lejos de la realidad, y tercero; porque cuando la gente sale del anonimato se vuelve medio loca, ya viste lo que pasó con Patito Frez.

– Te has convertido en una especie de “chacotera sentimental online”. Miles de mujeres te escriben y me imagino que también complementaste tu libro con esas experiencias. ¿Qué nos puedes contar sobre eso?

Cachai, que desde el lanzamiento del libro la cuestión explotó, un día recibí 271 mensajes sólo en un día, y siempre, siempre, siempre respondo y claro, me cuentan sus anécdotas y me piden consejos, igual me da risa porque una le pide consejos a gente que tenga como referente de algo, a gente con criterio y yo con cuea me sé cuidar sola.

La cuestión, es que siempre yo dejo bien en claro que no es promoción del alcoholismo, ni que tomemos como enfermas hasta decir basta, sino que es tomarse un copetito disfrutao y embolinar un poco la perdiz no más, entonces cuando me escriben niñas contándome desenfrenos siempre les chanto la moto, como que las reto.

Lo que más me gusta son los consejos amorosos, porque cada relación es un mundo y en las lides del amor igual cacho harto, digamos que he tenido más minos que plata en la vida.

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© Relatos de una mujer borracha / Facebook

– Además del libro, estás organizando fiestas. ¿Qué tal ha resultado? 

Súper entretenidas, es un poco llevar este espacio privado a lo público en un lugar resguardado, porque vas, te tomas un copete, si quieres saltar, saltas, si quieres gritar, gritas, si quieres correr mano, corres mano y nadie te dirá nada. Yo me divierto y me divierto harto.

El lado negativo, es que no falta la chaquetera o chaquetero que te trata de mujer lucrativa y esas cuestiones pero no, no hay (tanto) lucro de por medio, gano lo suficiente como para gastarlo (invertirlo) en alguna fiesta posterior, o en emborrachar a algún hombre para saltarme el paso de la seducción. Además es súper adrenalínico estar ahí anónima, es como ser Wonder Woman pero bizarra.

– ¿Crees que el hombre chileno se asusta con las mujeres que van de frente? 

El hombre chileno se asusta por todo, igual son cobardes los chiquillos, basta con que empieces a hablar de hijos o matrimonio para que se hagan un atado de nervios. Según mi experiencia personal, el hombre chileno vive un poco sin pensar, como que vive no más. Entonces uno termina con ellos y recién ahí se dan el tiempo para pensar y cuando se dan cuenta que la han cagado, ya es tarde.

Lo que no es malo, son distintas formas de pensar no más, al contrario de nosotras, que lo pensamos todo y mucho y nos enrollamos harto igual. Volviendo a tu pregunta, sí, creo que los hombres se asustan igual, excepto los más cancheros, esos son los más ricos, esos que no te preguntan dónde quieres ir, sino que te sorprenden, pero esos, están más escasos que la población de gorilas en África, esos, van directo a la extinción.

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Posted by Belelú on lunes, 1 de febrero de 2016