La limpieza energética como un camino a la sanación y a la espiritualidad

La conexión de emociones, órganos y chakras determina el estado energético de las personas. Allí la importancia de limpiarse y convertirse en un ser más espiritual.

El ser humano, antes que todo, es un ser espiritual que experimenta una vida terrenal. Así lo afirman muchos maestros espirituales, terapeutas, yoguis y simples creyentes en la idea de que somos una prolongación del espíritu.

Hay algunos que en su mente racional rechazan esta teoría. Pero basta con mirar alrededor para darse cuenta de que todo es energía y que todos están conectados por una fuerza superior que permite que exista un curso natural, aunque algunos no puedan o quieran verlo.

Mucha gente se aleja de estas creencias porque el mundo actual demanda otras preocupaciones y exigencias que lo único que logran es hacer a las personas más materialistas, impersonales y con un concepto de que todo es desechable. Es decir, una sociedad vacía.

Pero aún queda esperanza porque en 2012, según lo que dicen los maestros, ocurrió una evolución espiritual en la Tierra. Ha sido un cambio gradual desde la sobrevivencia, la lucha y la inconciencia espiritual en que todos estaban viviendo, hacia personas que nacen más sensibles a estos temas. Se dice que se puso fin a una era del espíritu para dar paso a otra.

Muestras de lo anterior es el avance que ha tenido la sociedad en materias de inclusión sexual y derechos humanos. Se está entendiendo que no se debe juzgar al otro, sino que aceptarlo tal como es.

Para evitar caer en el sin sentido de la vida, existen algunas prácticas y técnicas que ayudan a conectar a las personas con su interior, a que descubran su espiritualidad y a hacerlas más conscientes de su vida y de su propia felicidad.

Terapias como el reiki, sonoterapia con cuencos tibetanos , la sanación pránica y la limpieza de chakras ayudan a sanar heridas del pasado, a conectarse consigo mismo, a comprender situaciones de la vida y a desarrollar la espiritualidad.

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En esta nota nos vamos a concentrar en la sanación pránica, pero antes que todo, se debe conocer el significado de los chakras. Su origen viene del sánscrito y significa rueda. La terapeuta Claudia Santander lo define:

Son rueditas o vórtices de energía que nosotros tenemos superpuestos a la columna. Giran rápidamente en el cuerpo energético y es una energía que no ve el ojo humano. Tienen aberturas hacia la parte delantera y trasera del cuerpo. Se dice que hay 7, 11 y 23 y algunos chakras menores como las manos y pies que nos conectan con la tierra.

Santander es terapeuta floral, trabaja con flores de Bach y practica la sanación pránica. Ese concepto viene de la palabra prana, que es la energía vital de las personas y a través de esta técnica, se puede limpiar el sistema energético, el aura y los chakras.

Limpieza energética

Mientras en el reiki se imponen las manos en el cuerpo, en la sanación pránica se trabaja con el cuerpo energético y es por eso que los terapeutas pueden hacer ese mismo trabajo a distancia. Además, en esta técnica se trabaja con la parte emocional de las personas y no directamente con las dolencias físicas.

El procedimiento consiste, primero, en una conversación entre el terapeuta y el paciente para conocer el motivo de su asistencia, sus preocupaciones y dolencias tanto físicas como internas, pues ambas están conectadas. Luego se efectúa una meditación guiada para conectarse con el silencio y bajar las energías.

Una vez que el cuerpo del paciente se encuentra relajado, el terapeuta procede a visualizar el aura, los chakras y los órganos empezando desde arriba hasta llegar a los pies, como si fuera un escaneo. Después, se conecta con los seres guías (ángeles y seres queridos que ya no están) que acompañan a la persona y deja que ellos sigan con el trabajo de limpieza.

Según las partes del cuerpo a que estos seres se dirijan, el terapeuta determina los lugares a sanar. Puede identificar el estado de cada uno de los chakras según los bloqueos y la suciedad, pues se puede medir el tamaño y la suciedad de estos.

Cada órgano y parte del cuerpo está relacionado con cada emoción. Por ejemplo, si los guías limpiaron las piernas significa que a esa persona le cuesta avanzar en algo en la vida. Por otro lado, el dolor de estómago significa que algo, ya sea una situación o persona resulta indigesto, y el dolor de cabeza significa exigirse mucho.

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En cuanto a los chakras, estos tienen forma de conitos que se proyectan por delante o por detrás del cuerpo, entonces se limpian ambos, pues el delantero tiene que ver con los problemas del día a día y el trasero con los traumas y las situaciones del pasado. El lado derecho es la parte masculina y el izquierdo la femenina.

Por el chakra de la coronilla, que está situado en la parte superior de la cabeza, entra la energía universal que es por donde se alimenta y desde allí se exterioriza a cada chakra. Como son rueditas que giran rápidamente, cuando lo hacen a la derecha está absorbiendo energía y hacia la izquierda la está eliminando.

Santander se refiere a esta limpieza:

Te saco toda la mugre, es decir, lo que nos contamina día a día y que tiene que ver con los pensamientos y emociones. Pues el pensamiento, la emoción, la energía y el espíritu están conectados y se influyen las unas a las otras. Por eso, así como llevan el auto al taller, es necesario hacerse un “recauchaje” de vez en cuando.

Al finalizar la limpieza, el terapeuta procede a explicarle al paciente lo que pudo visualizar como una forma de entregar un diagnóstico, y le explica las conexiones entre las emociones y el estado de los chakras.

Motivos de consulta

Cualquier persona se puede realizar una limpieza energética, ya que, somos seres espirituales y sirve para renovar energías y “sacarse la mugre”, como lo dijo la terapeuta.

Todo depende de la apertura y disposición de las personas porque resulta más difícil si asisten desconfiados. En cambio, hay otros que se entregan a tal punto que se quedan dormidos e incluso pueden experimentar algo mágico como ver colores y emocionarse hasta el llanto.

Los motivos de consulta más frecuente tiene que ver con gente que sufre de angustia, estrés, depresión, crisis de pánico, miedo y vacío interior.

La terapeuta recomienda tres sesiones como mínimo y después se puede asisitir una vez al mes. Además, se puede complementar con flores de Bach para obtener mejores resultados según las necesidades.

Las artes como un camino hacia el interior

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Luego de las sesiones de limpieza lo ideal es que las personas mantengan en equilibrio su estado interior practicando nuevos hábitos. Para eso, las artes son un camino para conectarse con el espíritu.

Todas las artes son espíritus porque implican creación, ya sea, pintar, dibujar, hacer ejercicio, practicar yoga, bailar, cantar e incluso, las creaciones manuales como tejer.

Según Santander, todo lo que implica movimiento corporal es muy bueno para calmar la mente y hace que el cuerpo secrete ciertas hormonas que generan calma, gozo y placer.

Ser su propio guía

Primero que todo, hay que auto analizarse y evaluar qué es lo que se está pensando y sintiendo porque es precisamente eso lo que está creando la realidad. A la par, es importante dejar la negatividad de lado y practicar las afirmaciones positivas, ya que atraemos lo que pensamos.

Para quienes desean iniciar su camino espiritual pueden comenzar a meditar, adquirir conocimiento sobre el tema y conectarse con la naturaleza. En palabras de Santander:

Primero hay que sanar penas, angustias, problemas con el pasado y con ciertas personas. En ese proceso vas a conocer muchas cosas y después sabrás cuál será el próximo paso. Primero es estar bien uno y después el universo te va presentando el siguiente paso.

En definitiva, la tarea que cada uno tiene es limpiarse de lo malo, quererse y ser su propio guía en la vida. La clave está en marcar la diferencia: eres de la sociedad, pero eres distinta: más espiritual.

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