5 pensamientos que tenemos luego de la noche de Año Nuevo

¿Cómo estuvo la fiesta? Quizás ya te cuestionaste si esa última copa de champaña fue la que arruinó todo.

Son las 3 de la tarde y vienes recién despertando. Si fuera por ti, hubieras seguido durmiendo, pero la resaca no te lo permite. ¡No otra vez! Aunque dices que vas a controlarte, siempre te pasa lo mismo: te emocionas demasiado con el Año Nuevo y ahora es tu pobre cuerpecito el que tiene que sufrir las consecuencias.

Pero como no vale la pena llorar sobre la leche derramada, te pones a pensar en lo bien que lo pasaste anoche. Tienes algunos recuerdos un poco borrosos, pero estás segura de que fuiste muy digna y no hiciste ningún papelón.

Pasa que, coincidentemente, los días y horas antes de celebrar la llegada del nuevo año has tenido que trabajar demasiado y estás exhausta. Aunque diste todo de ti para que no ocurra, el cansancio te pasó la cuenta y ya no hay nada que hacer.

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© The London Turtle

Esa última copa de champaña estuvo de más

Sabías que iba a ser tu perdición, pero a esa hora la voluntad ya se había desvanecido. Fue esa copa la que te hizo arrepentirte, partiendo por el malestar que tienes hoy.

Debería haber ido a la otra fiesta

Como tenías demasiado trabajo, dejaste para última hora la elección de la fiesta. Terminaste en una que no estaba tan buena como pensabas y tus amigas que sí alcanzaron a comprar entradas para la otra, te dijeron que fue la mejor noche de su vida.

Ya no estoy en edad para estas cosas

Cada año, las resacas son peores. Si a los 20 podías pasar una noche de fiesta desenfrenada y además, tomar desayuno y luego dormir, la realidad actual es bien distinta. No sólo te cansas antes de la hora que se termina la fiesta, sino que al otro día, te das cuenta de que tienes 27 años y que el alcohol sí pasa la cuenta. Bastante.

La gente hace demasiado alboroto por el Año Nuevo

Como todo no te resultó como esperabas, tomas el lado del negativismo. “Siempre he creído que las personas tienen demasiadas expectativas con ese día, al final es una fiesta más”.

Igual lo pasé bien, no me puedo quejar

Después de todo lo que pensaste, te diste cuenta de que todo funcionó como te lo esperabas y que la resaca es lo único que te gustaría haber evitado. ¡Cosas que pasan!