El reto de encontrar el balance

Después de haber probado los dos extremos, concluí que no hay nada mejor que buscar un balance en la alimentación, y en general, en cada aspecto de la vida.

En mi experiencia en cuanto a mi cuerpo, he probado los dos extremos, tanto cuidarlo y ser una persona fit y sana, como ser alguien inactiva y comer comida chatarra 4 de los 7 días de la semana.

Mi veredicto: necesito encontrar balance.

Llevo dos años que me he propuesto tener el cuerpo que siempre he querido, y he estado cerca de tenerlo, pero mi falta de constancia ha hecho que siempre por el mes de agosto me rinda y opte por un estilo de vida más fácil comiendo mal y tomando muchísimas bebidas carbonatadas.

Este año exageré con dañar mi cuerpo, porque jamás había comido tanta pizza y tantos tacos como en los últimos 3 meses, y aunque no puedo negar que disfruté cada bocado, ver los efectos en mi piel no ha sido lo más agradable de este mundo.

Todos los que buscamos cuidarnos, necesitamos hacer un cambio de mentalidad, porque si vivimos en “dieta”, lo prohibido se hace aún más tentador, y ese pastel de chocolate con relleno de caramelo, lejos de convertirse en un pequeño placer de la vida, se vuelve una tortura después de habérselo comido.

beachgirlhandphotographyfavim.jpg

© userandpwd.tumblr.com/

Cuando me alimentaba de manera sana, me lo tomaba muy en serio, y digamos que hasta me sentía como un conejo con tantos vegetales en mi plato, pero no puedo negar que me encantó ver que con eso, mucha agua y mucho ejercicio, los músculos de mi espalada se marcaban y mi resistencia había aumentado en cantidades increíbles.

A pesar que todo suena maravilloso, como un cuento de “Cenicienta fitness”, muchas veces tenía antojos de una hamburguesa con papas fritas y soda, y posteriormente a haberlo comido, me sentía culpable.

Ahora que reflexiono, después de haber probado los dos extremos, llegando al punto de estar cansada de la comida chatarra y también de todo lo sano, concluí que no hay nada mejor que buscar un balance en la alimentación, y en general, en cada aspecto de la vida.

Habrá días en los que podré comer sano y darle a mi cuerpo todos los nutrientes y cualesquiera que sean las sustancias positivas que necesite y habrá uno que otro en los que podré disfrutar el sorbete de chocolate sin culpa alguna.

En cuanto al ejercicio, definitivamente tengo que volver, porque en lo personal, me encanta ver los resultados del esfuerzo y el trabajo, y también, porque más que para el cuerpo, es una terapia para el alma, la mente y para el corazón.

Científicamente, dicen que al ejercitarte liberas endorfinas, pero para mí, más que eso, es confianza y cero estrés.