¿Metas de Año Nuevo? Esto puede explicar por qué no las cumples

¿Para qué predisponerte a algo que, en realidad, no sabes si será lo mejor?

Ya es fin de año y comienzan los recuentos. ¿Cómo fue tu año? ¿Hiciste todo lo que te propusiste 365 días atrás? Aunque algunos podrían decir que el año no define quién eres, hay muchas otras personas que consideran el Año Nuevo como el cierre de un ciclo y el comienzo de otro.

Es como si pudiéramos “limpiarnos” de lo malo y recapitular sobre lo bueno; una revisión que nos ayuda a evaluar cómo enfrentamos las adversidades y también, los momentos importantes que marcaron un antes y después en nuestra vida.

¿Es bueno ponerse metas? La respuesta es subjetiva. Quizás te ayude hacerlo, porque así ordenas tus prioridades y pones en práctica tu fuerza de voluntad, pero también es bueno considerar la posibilidad de no hacerlo.

Seguramente, ya te has escuchado a ti misma en la víspera de Año Nuevo diciendo: “no sé por qué no fui capaz de hacer todo lo que me propuse, ¡soy un fracaso! Una de las razones que lo explican es que te pones expectativas demasiado altas.

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© Favim

No tienes que castigarte por lo que no hiciste, pero es bueno hacer una mirada introspectiva para entender si lo que te propusiste era algo que realmente querías o si en realidad, estabas tratando de cumplir las expectativas que los demás tienen de ti.

¿Para qué predisponerte a algo que, en realidad, no sabes si será lo mejor? A medida que pasa el tiempo, vamos madurando y eso también cambia las prioridades. No cumplir con tus metas no tiene por qué significar que no tienes fuerza de voluntad.

En un año pueden suceder muchas cosas y lo mejor, es acomodarse a esa realidad y dejar que todo fluya. Si vas a pensar que eres mala persona porque no cumpliste tus metas, es mejor plantearse pequeñas ideas cada día que puedes implementar en ese momento, sin pensarlo como algo a largo plazo.