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Fátima Mernissi, la figura del feminismo musulmán falleció a los 75 años
Actualidad 30/11/2015

Fátima Mernissi, la figura del feminismo musulmán falleció a los 75 años

La socióloga y escritora marroquí fue una incansable activista en la defensa de los derechos de la mujer en el mundo árabe e islámico.

Por : Yazmin Cardoso

Una lamentable pérdida sufre el mundo árabe. Se trata del fallecimiento de la socióloga y escritora marroquí Fátima Mernissi, conocida por ser un referente del feminismo en las sociedades árabes e islámicas.

Durante los últimos tres años estaba sufriendo una enfermedad, que aunque no comprometía su actividad intelectual, finalmente le provocó la muerte este lunes a la edad de 75 años en una clínica en Rabat.

Nació en 1940 en Fez, dentro del ambiente de un harén y bajo una familia acomodada y fiel a las tradiciones. Más adelante estudió Ciencias Políticas en Rabat, cursó un postgrado en París y se ganó una beca para estudiar un máster en Sociología en Estados Unidos.

Su carrera intelectual la llevó a dictar clases y a investigar. Además destaca por su minucioso estudio del Corán y por las teorías que concluía de las escrituras. Por ejemplo, afirmaba que Mahoma fue un hombre feminista, pero fueron otros hombres los que consideraron a las mujeres como personas de segunda clase.

Su incansable activismo por los derechos de las mujeres y por su lucha contra el patriarcado en la cultura musulmana, la convirtieron en la primera mujer que tuvo la valentía de tocar temas tabúes de su cultura.

Con sus libros y teorías feministas que cuestionaron la interpretación del Corán y los escritos de la tradición islámica, generó la molestia de algunos y la censura de sus obras en Marruecos y en otros países musulmanes.

Dentro de sus libros figuran El harén político; El velo y la elite masculina; Sexo, ideología e Islam; Sultana olvidadas; Sueños en el umbral: Memorias de una niña del harén; El amor en el Islam.

Fue muy requerida como expositora en varios foros del mundo y fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2003, junto a la escritora estadounidense Susan Sontag.

Tras su muerte, sus colegas la definieron como un ejemplo a seguir para las generaciones venideras.