5 cosas que pasan cuando te acuestas con tu roomie

Después de todo, acostarse con un roomie es una de esas cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida.

¿Qué tan buena o mala idea es irse a la cama con un/una roomie? Lo más seguro es que la cosa se complique, lo cual no será suficiente impedimento para que lo intentes, si es que la persona de veras te gusta. Por eso, en lugar de aguantarte las ganas, ¿qué tal cobrar perspectiva, estar preparados para lo que sigue?

Porque a ciertas alturas del partido algunos decidimos no andar por ahí, aguantándonos las ganas, incluso cuando sabemos que la curiosidad o el gusto darán pie a consecuencias, por lo general incómodas.

Así que, si tienes ganas de acostarte con tu compañero de casa o departamento, adelante: que lo pases bomba. Pero antes, ten claro lo que que podría suceder.

El sexo es accesible

Ésta es la mejor parte. Sólo tendrás que caminar unos metros para conseguir el acostón que te está quitando el sueño. Si él o ella se queda a dormir contigo, no tendrá que levantarse demasiado temprano para hacer una parada en su casa antes de irse a trabajar. No tendrán que pagar habitaciones de hotel. La distancia entre el deseo y el sexo será de metros, de segundos.

No hay escapatoria

Claro que será divertido, pero los demás puntos de la lista son menos alentadores que el anterior. Si te acuestas con tu roomie, no podrás decir que no estás en casa, ni esconderte tan fácilmente cuando no te sientas de  humor. ¿A dónde irás en caso de que necesites escapar (un acto cobarde, pero bastante probable)? ¿A tu casa?

La relación va a mil por hora

En caso de que haya una relación, claro. Si el sexo fue afortunado, feliz, curioso o interesante, tal vez te interese repetir. Después de tres o cuatro encuentros… ¿podemos hablar de algo fortuito? ¿En qué momento esto se convirtió en algo “real”?, puede ser que te preguntes.

Y lo siguiente también será muy rápido. Aguas, en una de ésas, estarás pasando del orgasmo al matrimonio, así como si nada.

En el peor de los casos, terminas enamorándote

Y digo peor porque la dinámica en sí será complicada, comenzando por las responsabilidades en cuanto a tareas, gastos y demás. Hay quienes insisten en negarlo, pero el sexo oral (si se practica con rigor) entraña los secretos del verdadero amor. ¿No te da miedo? A mí sí, pero no tanto como para aguantarme nada.

Será difícil reponerse de la ruptura

Porque tendrás que ver todos los días a la persona con la que acabas de romper: esa con la que te acostabas tan a gusto, con la que hasta te animaste a tener sexo anal, qué lástima que no haya funcionado.

Tu ex duerme en la habitación contigua

Porque es muy probable que la relación un día termine, que tu roomie novio/a se convierte en tu roomie ex. Y entonces llegarás a casa con una nueva conquista, y harás el amor o lo que sea con él/ella… y tu ex estará al tanto de los detalles.


Quizás hayas tomado una mala decisión, pero qué más da. De todas formas, sexo es experiencia. Cuando el hombre o la mujer se antojan, una no anda con remilgos, y termina cediendo al otro, a una misma.

Después de todo, acostarse con un roomie es una de esas cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida. Si quieres.