¿Qué vas a hacer hoy, para ser más feliz mañana?

Es simple: toma decisiones y proponte a ti misma ser un poco más feliz cada día.

No les voy a preguntar si son felices o si quieren encontrar la felicidad plena y eterna. No quiero hablar de la felicidad en términos abstractos, como siempre nos la han presentado.

Si nos basáramos en los conceptos de la televisión para ser felices, tendríamos que tener una familia perfecta, un perro perfecto, zapatos perfectos, piel perfecta y muchas más cosas perfectas.

La felicidad no está en la perfección, simplemente, porque la perfección no existe y la felicidad, . Lo primero que tienes que hacer para ser más feliz mañana, es olvidarte de la perfección como requisito de todo y de nada.

Cada vez que la buscas, te alejarás un poco más de tu propia felicidad. De sentirte bien, cómoda en tu propia piel, a gusto con lo que eres; eso es felicidad, no una casa de ensueño ni un perfume de millones de dólares.

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(cc) ekongot0 / Pixabay

¿Te olvidaste de la perfección? Ya puedes ser un poco más feliz. Ahora tienes que pensar en eliminar todos esos conceptos negativos que tienes de ti misma, porque cuando son tan poderosos, son capaces de salir de tu mente e instalarse en la de los demás.

Trátate con cariño, como lo haces con esa amiga que tanto quieres, con tu novio o tu mamá. Tú también te mereces eso, todos lo merecemos y es hora de empezar a aplicarlo en nosotros mismos.

Deja de hacerte la víctima. A los demás no les gusta estar con gente que se queja todo el tiempo, y tú tampoco te haces mucho favor afirmando lo débil o víctima que eres de tus desgracias.

Si tienes problemas, enfréntalos con fortaleza, pide ayuda a los demás y trata de buscar una salida. Las quejas son como un laberinto, te pierdes en ellas y te demoras más en llegar a la solución.