“Soy mujer, no me quiero casar y no quiero tener hijos”

Todos podemos elegir qué queremos hacer con nuestra vida y ser mujer no tiene por qué ser sinónimo de maternidad o matrimonio.

Las mujeres se atreven, ya no tienen miedo. Décadas atrás, era casi imposible concebir la posibilidad de que una mujer se parara firme en el suelo y dijera abiertamente que no quería hacer las cosas “que se supone” que tenía que hacer.

Cosas que venían por añadidura, que tenían que ser así, sólo porque la sociedad decía que los bebés que no tenían genitales masculinos al nacer tenían que cumplir ciertos roles que se le habían asignado previamente.

Nada de eso es válido ahora, al menos para las mujeres de occidente. Podemos decir que no queremos tener hijos y que no queremos casarnos, sin ser, o que nos importe ser catalogadas de raras o liberales.

Podemos gritar a los cuatro vientos que la maternidad no es nuestra prioridad y aunque aún haya mucha gente conservadora que piense que eso es algo incorrecto, al menos ahora podemos elegir.

Todavía falta. Todavía hay países que penan el aborto y que coartan la libertad de la mujer en varios sentidos. Pero también hay una mentalidad más aterrizada, más lógica sobre estos “deberes” impuestos a la mujer y sobre la necesidad de no otorgárselos obligatoriamente.

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© The Free Woman

Que yo sepa, ningun bebé nace con etiquetas en su cuerpo que digan: “soy mujer, tengo que ganar menos dinero que los hombres, no puedo ser científica y sólo vine al mundo para tener hijos”.

Eso no existe. El problema es que aún hay personas que creen que esas etiquetas son reales, aunque los demás no las vean. Las mujeres somos felices siendo madres, pero también somos felices no siéndolo.

Nuestra alegría puede tener mucho que ver con el matrimonio, pero no tiene sólo que ver con eso. Los demás no deben decirle “solterona”a una mujer de 40 años que no se ha casado porque ella eligió no hacerlo.

No seguir “las normas” no significa que haya un problema en las personas. No hay problemas si un hombre no quiere tener hijos, tampoco los hay si una mujer no lo quiere.

Todo tiene que ver con el respeto y con contemplar las decisiones de los demás, no influenciar en ellas. El ser humano es libre de hacer lo que quiera y ser mujer no es sinónimo de maternidad o matrimonio, es sólo sinónimo de ser mujer.