Frases de canciones románticas que no deberíamos validar

Clichés, clichés y más clichés. ¿Las frases de las canciones románticas tienen que ver con el amor real?

Están las que hablan de amor y desamor, sobre la soledad y la esperanza. Las letras pueden variar, pero todas las canciones románticas tienen algo en común: están hechas para hacernos sentir algo.

Lo que cada canción provoque en cada persona, es cuento aparte. Quizás tienes un artista favorito y prefieres escuchar sus canciones antes que las de los demás cantantes, quizás odies la música romántica, quizás te dé lo mismo.

Más allá de mi gusto o disgusto por la música romántica, me gustaría hablar sobre las frases en ella. Conceptos que hemos internalizado y que, de vez en cuando, usamos para referirnos a situaciones de la vida real.

Por más clichés que sean, las canciones románticas suelen incluir frases que anulan a las personas, que las hacen dependientes del otro e invalidan su propio valor. 

1. “No era nadie antes de que llegaras tú”

Una frase ultra usada y repetida. ¿Cómo no vas a ser nadie? Si esa persona llegó y tú no eras nadie, ¿en qué se fijó él o ella para estar ahí?

2. “Tú me completas”

Es distinto decir que alguien te completa y que alguien te complementa. La única persona que puede completarse a sí misma eres tú; eso no puede venir de algo externo. Sí puede existir un complemento y esa es la palabra que deberíamos usar para hablar del amor.

3. “Eres mi todo”

El amor es muy importante; es una de esos privilegios que podemos tener sólo por estar vivos. Pero no todos los seres humanos viven siempre en pareja o enamorados, y decir que alguien es tu todo es lo mismo que anularte en esos momentos en que no estás con la otra persona.

4. “Tú me hiciste mejor persona”

Puedes darle crédito a la persona que amas por las cosas buenas que te pasan, pero antes tienes que darte el crédito a ti misma. Tú eres la que se hizo mejor persona, porque consideraste los buenos consejos, te permitiste ser feliz y amar a otra persona porque sabes que es bueno.

5. “Me entrego entera a ti”

Si quieres compartir tu vida con alguien, puedes hacerlo sin necesidad de perderte a ti misma. Si te entregas entera al otro, ya no tendrás control sobre ti y tendrás miedo de tomar decisiones porque crees que “le perteneces” a otra persona.