¿Harías un detox tecnológico?

Tú decides el tiempo y la forma, la única regla es cero tecnología y herramientas virtuales mientras dure tu destintoxicación.

Las desintoxicaciones están de moda. Es fácil encontrarse con personas tomando jugos naturales o batidos de distintos tipos con la excusa de que necesitan “eliminar las toxinas del cuerpo”.

Pero, ¿qué pasa con las toxinas de la tecnología? Aunque sea un concepto abstracto, el exceso de redes sociales o Internet puede afectar la salud y el bienestar, y quizás, también sea necesario alejarse de vez en cuando.

La tendencia del detox tecnológico se ha vuelto casi tan popular como la desintoxicación del organismo. Muchos creen que es un concepto hispter, pero no es necesario hacer catalogaciones para darnos cuenta de que no estaría mal darse un respiro de la tecnología.

Cero tecnología, sólo el mundo real

Si aún no sabes de qué se trata, una desintoxicación tecnológica es una especie de abstinencia de lo virtual, sean redes sociales, páginas web, videojuegos u otras herramientas que usamos día a día.

No quiere decir que vas a estar incomunicada, pero sí tendrás que vivir como lo hacían todas las personas antes de que apareciera el “triple w”, WhatsApp o Instagram, o sea, como ha vivido el ser humano la mayoría del tiempo que lleva en la Tierra.

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(cc) ROBERT HUFFSTUTTER / Flickr

Para las generaciones más jóvenes es más difícil concebir el mundo sin la tecnología; nacieron y se criaron con ella, han sido educados a través de sus canales y plataformas, y se han acostumbrado a lo instantáneo.

Pero el mundo no es así. Por más arraigada que esté la tecnología en nuestras vidas, aún podemos escapar de ella, aunque sea por unos días, semanas o meses.

De eso se trata el detox tecnológico: no habrá Facebook, Twitter, Instagram o Flickr. Tendrás que llamar por teléfono a tus amigos, tomarás fotos porque en realidad quieres conservarlas y no por la cantidad de likes que tendrá.

¿Te atreves a probarlo?