Pequeñas prácticas que te harán sentir mejor

Toma unos minutos leerlas, pero si lo haces desde hoy, todo será diferente.

Ya estamos aquí, a punto de terminar el día y pensando qué tanto hicimos y haremos mañana porque seguramente postergamos una que otra cosa. ¿Por qué esperar si podemos empezar desde ya?

Estamos llenos de buenas intenciones, pero también de mil excusas, y la más grande se la adjudicamos a todo lo que está fuera de nuestro alcance. Pero los verdaderos cambios empiezan de adentro hacia afuera.

El secreto es: constancia.

Cada vez que pienses “qué flojera” o “no tengo tiempo”, es un freno de mano para todo lo que quieres lograr. Termina con eso y empieza con pequeñas cosas.

  1. Pregúntate cómo te sientes todos los días, qué es lo que quieres y haz una pequeña lista de las cosas que estás haciendo y te están acercando a eso. Si de pronto titubeas, detente y analízate crudamente. La honestidad es fundamental en el proceso.
  2. De todos los miedos que tienes para lograr lo que quieres, quita los que lo hacen imposible. Creer que puedes es el primer paso para poder. No pasa nada con el temor mientras venga acompañado de una estrategia. Lo que hoy parece una locura, mañana puede convertirse en algo bastante real.
  3. No es suficiente con tener algo qué hacer, sino saber para qué. A esto se le llama “tener un propósito” y si eso incluye que tú y otras personas mejoren su vida, lo estás haciendo bien. Tener un propósito encausa cada cosa que haces.
  4. De vez en cuando sé un poco egoísta y no busques la aprobación de las personas para hacer lo que quieres. Recuerda, siempre y cuando haya una intención y un propósito.
  5. Pon atención a la forma en que respiras durante breves momentos en tu día y cuando estés en eso, haz 3 respiraciones muy profundas.
  6. Ahora sería un buen momento para beber agua. De hecho, cada que te acuerdes hazlo. De preferencia al iniciar tu día.
  7. Las emociones del día a día nos abruman y llega un punto en el que no sabemos qué hacer con todo eso, ni con las quejas de la gente, ni con las propias. Siente todo lo que puedas sentir sin evadir. Gran parte de los problemas físicos se deben a la restricción de las emociones. Si estás enojado, date unos minutos para descargar tu enojo.
  8. De vez en cuando, cómete una ensalada en lugar de una hamburguesa o tacos.
  9. Otra práctica bastante necesaria es caminar. Utilizar el auto para todo es un exceso, además ya pasó de moda, así que pon tu cuerpo en movimiento.
  10. Más vale terminar con esa necesidad absurda de estar con gente todo el tiempo y quejarnos cuando nos toca pasar tiempo a solas. Olvídate del Whatsapp y Facebook, cuando digo tiempo a solas, me refiero a lidiar contigo.

Recuerda que son pequeñas prácticas, y nos tenemos que ir paso a paso. Si logras hacer al menos alguna de ellas diariamente, estarás acercándote a un mejor estilo de vida.