Mujeres y países en conflictos armados: efectos destructivos

Una infografía elaborada por la ONU Mujeres expone la dura realidad que viven las mujeres en países con conflictos armados.

La violencia siempre tiene un impacto negativo, más aún cuando quienes la ejercen, consideran su superiodad como algo efectivo y asegurado. Esta sensación de superioridad y poder corroe hasta la fibra más profunda de las sociedades, pasando a llevar edad, género e ideologías.

La ONU Mujeres publicó una infografía que exhibe la lamentable realidad que viven las mujeres y niñas en los países en guerra, víctimas directas de los conflictos armados y quienes, lamentablemente, se llevan la peor parte.

Como se explica en este documento, en las últimas dos décadas, el uso de la violencia contra las mujeres y niñas se ha vuelto más visible, sobre todo aquella que se traduce en abusos sexuales.

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© ONU Mujeres

Las mujeres sirias son un ejemplo concreto del gran impacto de los conflictos armados. En un informe publicado en julio de 2014 en el portal de Human Rights Watch, se exponen duros testimonios que retratan la gravedad de la situación:

Hay muchos casos de mujeres que sufrieron abusos perpetrados por fuerzas gubernamentales y leales al gobierno, y también por grupos armados opositores como Liwa’al-Islam y organizaciones extremistas como Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

A pesar de que hay mujeres que participan el en conflicto como activistas, ese mismo hecho las convierte en objetivo de abuso, acoso y captura por parte de grupos armados estatales y no estatales.

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© ONU Mujeres

La infografía expuesta por la ONU Mujeres describe los aspectos en los que las mujeres se ven más afectadas, incluyendo la mortalidad materna en el parto, el poco derecho a la educación y el matrimonio de menores de edad.

El matrimonio infantil es uno de los temas que preocupa a los organismos internacionales a favor de los derechos humanos; las tasas son preocupantes en países en conflicto como Guinea ( 52%), Sudán del Sur (52%) y la República Centroafricana (68%).

Las mujeres son el mejor motor del crecimiento, la mejor esperanza para la reconciliación de los conflictos y el mejor antídoto contra la radicalización de las y los jóvenes y la repetición de los ciclos de violencia.

Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.