Momentos en que los papás se comportan niños

Sabemos que son adultos y que son nuestros papás, pero hay veces en que se comportan de igual manera que un niño de cinco años.

Hace unos días mencionábamos en un post, que todos los adultos tenemos algo de niños aún. Claro que cuando crecemos, las responsabilidades se duplican o triplican, lo que nos obliga a olvidar ese niño o niña que llevamos dentro.

A pesar de esto, hay muchas situaciones en que las personas simplemente no pueden controlar o callar su lado infantil y actúan tal cual lo haría un niño pequeño: impulsiva e inocentemente.

Los papás tienen mucho de esto. Por más que se llamen a sí mismos adultos serios y responsables, si su hijo está jugando con sus “autitos” de juguete, lo más probable es que él se una con un entusiasmo desbordante.

Lo mismo ocurre cuando le pasa algo a su propio automóvil, ahí si que se desata el fuego de Troya. Si se trata de papás fanáticos de los autos, son igual que los niños en este sentido; si algo le pase a “su bebé”, o sea, al auto, van a llorar y patalear como si tuvieran cinco años.

475665859706876016acz.jpg

(cc) Robert Tadlock / Flickr

Los papás son como niños cuando hacen bromas. Muchas veces, las mamás se enojan con este tipo de cosas, pero ellos lo gozan. Si en la infancia jugaban a pegar papeles en la espalda del compañero, ahora lo hacen igual y se ríen más aún.

Para qué hablar de los deportes. Un hombre de 45 años viendo un partido de fútbol con su hijo de 10, es lo mismo que ver a dos amigos, y ninguno de ellos va a ser un adulto.

Los gases, son un tema aparte. “Hijo, tírame el dedo”; bueno, ya saben lo que pasará después. Hay cosas que simplemente, nos hacen pensar que nuestros papás son en realidad nuestros hermanos pequeños.

Aunque a veces sean infantiles, nos encanta que se den la oportunidad de sentirse como niños de vez en cuando, porque casi siempre es algo que les provoca felicidad.