Aprende a decir “no”

No hay nada más liberador que ser honesto y dejar los remordimientos a un lado cuando te niegas a lo que no quieres.

De pronto decir “no” a ciertas cosas, nos mete en situaciones comprometedoras. Sobre todo cuando se trata de personas cercanas, lo que menos quieres es hacerlas sentir mal negándote o rechazándolas.

Aprender a negarnos, no sólo nos hace más autosuficientes, sino también selectivos y maduros en nuestras relaciones. Es un tipo de honestidad que no todos podemos tener con nosotros mismos.

Si en algún momento has detectado que te complicas demasiado la vida para decir “no” o le das muchas vueltas a las cosas antes de, lo mejor es que sigas leyendo y conozcas algunas alternativas que te pueden ayudar a resolver ese problema

Olvídate del convencionalismo social, negarte no es una falta de educación ni te hace menos respetuoso que los demás. Al contrario, eso te ubica como una persona segura de lo que quiere y no quiere en la vida.

Dar alternativas siempre es mejor que negarte rotundamente. Así que la próxima vez que te soliciten un favor y no tienes ganas de hacerlo o simplemente no puedes, responde con un “me encantaría, pero en este momento no me puedo comprometer. Si hay alguna otra forma de ayudarte házmelo saber”.

Cuando no das alternativas, seguramente te preguntarán por qué no puedes apoyar o hacerlo. En estos casos, lo mejor es que tengas una respuesta preparada para evitar el hostigamiento o de plano ser muy directo y dar tus razones verdaderas.

Cuando te invitan a hacer parte de un evento y no deseas asistir o no te interesa formar parte de él, agradece siempre que te hayan tomado en cuenta. De esta manera no quedarás como el ogro del cuento. Aunque probablemente te pedirán que lo hagas más adelante.

En los casos de peticiones a favor de ideologías con las que no comulgas, lo mejor es ser honesto desde el principio, de esta manera marcas límites y evitas el trago amargo de estarte inventando pretextos para no hacerlo.

Si tú no puedes, recomienda a alguien más. Es muy distinto decir que no, a decirlo y proponer a alguien que se pueda interesar en la misma oferta. Puede ser que le termines haciendo un favor a un amigo y de alguna manera compensas la negación.

Muchas personas tienen la espantosa costumbre de apuntarte y comprometerte a cosas que no te gustan o no puedes hacer. No debes sentirte mal por rechazar o negarte, simplemente debes hacerlo.

La verdad es que vivir excusándote e inventando mil historias es sumamente desgastante e innecesario. No hay nada más liberador que ser honesto y congruente. Toma valor y empieza a practicarlo, si alrato no quieres vivir lleno de remordimientos.