Organiza tu día por horarios

Beneficios de ponerte límites con tus actividades para organizarte mejor.

No es lo mismo tener un horario a tener una agenda. Una agenda es un recordatorio de todo lo que tienes pendiente para el día, pero el tema de los horarios define el cómo. En un sólo día tenemos que atender muchas cosas y a veces ni siquiera alcanzamos a sacar todo lo pendiente. Existen actividades como comer y dormir que requieren un horario específico para recuperar la energía suficiente. Si descuidamos esos horarios, las cosas pueden salir mal y traernos consecuencias serias en temas de salud. La mejor manera de organizar tu día es en tiempos. Define qué horario hace que todo sea más práctico y funcional. Estas son las ventajas que podrás obtener de eso.

No pierdes tiempo

Si eres de los que nunca tienen tiempo, es porque no has sabido definir horarios para todo lo que tienes que hacer. Vivir con relojito en mano no es sencillo, pero una vez que descubras lo productivo que es, te va a encantar el método. Despertar a una hora determinada, comer, trabajar, despejarte y descansar en horas específicas y por un tiempo definido, te ayudará a aprovechar al máximo tu día sin terminarlo pensando que te faltó hacer esto o aquello.

Dinamismo a tu día

La mayor parte del aburrimiento llega por no saber en qué invertir el tiempo. De repente nos excedemos en tiempo libre o de ociosidad. Cuando armas un horario, hasta para despejarte pones un límite, no más de 20 minutos para salir, caminar, usar Facebok, etc. Gracias a esto, siempre vas a mantenerte dinámica y sin tiempo para empezar a aburrirte.

Siempre estás haciendo algo

Cuado organizas tu día con todo y horas, todo el tiempo encuentras algo que hacer. Eso es increíble si piensas que mientras menos desocupada estés, mayor fluidez y creatividad tienes. Mantenerte ocupada siempre te trae nuevas ideas y momentos de iluminación.

Te vuelves disciplinada

Sobre todo con tu bienestar físico. Llevar un horario controlado te ayuda a mantener un ritmo en actividades de alta prioridad como comer, hacer ejercicio y dormir. Eventualmente, después de 21 días de repetir las mismas cosas, se convierten en un hábito. Si durante ese tiempo comes entre 2 y 3 de la tarde, tu metabolismo se acostumbrará a ello y te ayuda a mantenerte estable, igualmente al ejercitarte y al dormir. Si tu ritmo de vida es muy acelerado, lo mejor es regirte bajo el estricto orden de los horarios y seguirlo al pie de la letra. Por lo menos mientras te organizas. El día tiene solamente 24 horas, aprovéchalas de la mejor manera y gánale la batalla al ocio.