Deja de decir “no tengo tiempo”

Si eres de las personas que piensan que el día debería tener 48 horas, debes leer esto.

No tengo tiempo para desayunar, peinarme, leer mi correo, tener novio, hacer ejercico, pintarme las uñas, ir de compras, tomarme un café con una aiga, disfrutar la vida.

Seguramente alguna de las frases anteriores te han pasado por la cabeza más de una vez. Primero, debes entender que, no es que no tengas tiempo, es que desperdicias mucho. Imagínate que al día pierdes entre 3 y 5 horas en redes sociales y en Internet.

Entre el smartphone y la computadora o tablet se nos va la vida. Por mucho que lo disfracemos de “la fila estaba larguísima”, jugar Candy Crush no es la mejor manera de invertir el tiempo. Además del teléfono, hay otras cosas en las que perdemos tiempo:

Perdemos mucho tiempo pensando en todo lo que tenemos que hacer y no hacemos. El típico “tengo que ir al gimansio”, “tengo que hablarle a fulanita”, etc.

Perdemos tiempo pensando en las frustraciones del pasado y los “hubiera”.

Nos encanta darle vueltas a la misma cosa. Perderíamos menos tiempo si dijéramos las cosas una sola vez y ya, lo que sigue. Como cuando tenemos una discusión con el novio y lo hablamos una y otra vez. Basta.

El trabajo, aunque no lo creas, es de los lugares en donde más se pierde tiempo. Esas juntas eternas para resolver un problema que puedes solucionar en corto y en una hora, se hace infinito. Pasamos demasiado tiempo en juntas y eso nos quita toda oportunidad de hacer cosas.

Perdemos 39 minutos al día en conversaciones innecesarias entre llamadas y correos, y 74 minutos en intentos fallidos por contactar a alguien.

Imagínate que el 80% de los problemas que pensamos que tenemos no existen. Cuánto tiempo se nos va en resolver algo que ni siquiera es real. Como cuando suponemos que si no le avisas a tal persona lo que vas  hacer, entonces tendrás que hacer esto o aquello.

Sensibilizarnos con el tema del tiempo es indispensable para disciplinarnos en el buen aprovechamiento del mismo. Así que a continuación van las 3 recomendaciones clave para que puedas empezar:

Según los expertos, debes tomar el 1% de tu día (aproximadamente 14.4 minutos) para planear el resto. Esto es, tomarte un café mientras organizas, revisas pendientes y repasas las actividades del día.

Siempre empieza con lo más grande. Olvídate de hacer primero las cosas pequeñas y mundanas para cerrar con lo que es más importante y urgente.

Distingue lo importante de lo urgente. La salud, la familia y la paz interior son las cosas importantes que deben estar dentro de la lista de cosas diarias. Pero lo urgente es lo que no puede esperar más. En algunos casos son las mismas, depende de la situación.

Ojo, perder el tiempo es invertirlo en cosas que carecen de un propósito. Descansar y divertirte no son una pérdida de tiempo.

Que no se te vaya la vida, deja de posponer todo. Toma tu agenda, toda tu actitud, dile “no” a la “juntitis” de la oficina y empieza a poner orden en tu vida para dejar la frase “no tengo tiempo para nada” a un lado.