Más que nuestras madres, pero menos que nuestros hermanos

Las chicas millennials tienen salarios más elevados que sus madres. Pero menores a los de sus hermanos.

Mucho se ha hablado ya acerca de la desigualdad de género que aún existe. Esto, desde luego, nos afecta socioeconómicamente. Pero, afortunadamente, esto bien podría cambiar con la nueva generación de millennials. Las chicas de hoy en día, tienen salarios más elevados que sus madres.

Sin embargo, estos siguen siendo menores que los de sus hermanos.

Diferencia de pago entre hombres y mujeres a lo largo de la historia

Según un estudio de PayScale, publicado en The Atlantic, de las mujeres en cuatro puestos distintos: colaboradoras individuales, directoras, gerentes y ejecutivas, tanto hombres como mujeres tienen el mismo salario al salir de la universidad. Sin embargo, conforme va pasando el tiempo, los hombres trepan en la estirpe ejecutiva, mientras que los salarios de las mujeres se estancan por los suelos.

Consideremos que las mujeres representan un 49% del 99% de empleados, pero tan sólo el 11% del 1% de los trabajadores principales.

Porcentaje de americanos que se consideran subempleados

En el mismo estudio, se hace una comparación acerca de las generaciones principales en el mundo laboral a nuestros días: baby-boomers, generación X y generación Y o millennials.

De los graduados únicamente de preparatoria se considera subempleado, esto equivale a: el 50% de los millennials, más del 47% de la generación X y más del 45% de la generación baby-boomer. A su vez, también lo consideran más del 45% de acredores a un título Master, tanto de la generación millennial como de la generación baby-boomer, por igual.

En la práctica

Pero, a todo esto, ¿será exactamente la discriminación laboral responsable de esta tendencia porcentual? Lo cierto es que el machismo técnico (o incluso el amiguismo) es causa y razón actual de muchos casos en los que chicas muy bien preparadas han tenido obstáculos en su carrera.

Y, si bien, para estos factores no se ha presentado un estudio, me atrevo a asumir que es algo bastante sabido. Más en algunos rubros que en otros, desgraciadamente.