5 cosas que no nos gusta hacer solos (pero deberíamos hacer más seguido)

Ir al cine, pedir mesa para uno, son algunas de las cosas que no nos gusta hacer sin compañía y que sin embargo debiéramos…

No cabe duda que hay cosas que hacemos mejor con gente a nuestro alrededor, como bien lo dice la psicología social. Sin embargo, hay actividades sencillas, que nos cuesta mucho más trabajo realizar sin que nadie esté con nosotros, aunque hay sus excepciones.

La realidad es que estas actividades, en algún punto las tendremos que hacer de manera independiente, y eso nos hará más maduros y conscientes (o eso dicen), así que ¿por qué no verlas como un reto?

1. Comer en un restaurante

Nadie, o casi nadie, quiere pedir una mesa para uno. Es una situación incómoda porque pasa por tu cabeza que seguro alguien pensará: “Ay, pobrecita, forever alone“, o que pensarán que no tienes amigos. O qué sé yo. El hecho de ser tú frente a ese espacio de gente que va y viene acompañada de amigos y parejas da miedo. Me llegó a pasar que prefería no comer a comer sola (¿ven dónde está lo poco saludable del asunto?)

Vaya,a algunos restaurantes hasta se les ha ocurrido acompañar a los comensales solos con ositos de peluche (en lo personal pienso que eso se ve peor, casi como vender arrumacos). Comer solo te da la oportunidad de hacer introspección, consentirte si tuviste un mal día o avanzar en ese libro que te tiene picadísimo.

2. Ir al cine

Antes, el ritual social era ir al teatro a ver y ser vistos por los espectadores que asistían (muchas veces lo que se presentaba pasaba a segundo plano). Ahora el ritual es ir al cine, y cómo olvidar tus primeros amores con sus idas al cine, esas primeras salidas de la secundaria con esos amigos que no podían estar más allá de las 8 fuera de casa, o incluso las matinés en familia de tu infancia. Sí, puede ser que toda tu vida ha sido un ritual social, pero a cierta edad se vuelve conveniente ir solo al cine. Porque no tienes que compartir las películas o entrar a ver un filme que no te gusta, ni hacer corajes porque la gente llega tarde (culpable, no me juzguen).

Si dejaste de ir al cine porque ya nadie compartía tus gustos cinematográficos, es momento de retomar el gusto a solas. Además, qué chiste tiene ver la película con alguien si no la puedes comentar de todos modos. Si encuentras la gran bendición de un compañero para ver películas, véanlas en casa donde puedan platicar, y pierde el miedo de ir [email protected] a las salas.

3.Ir a tomar un café

Aunque es común que la gente vaya a leer un libro a los cafés sin compañía, las cafeterías siempre están llenas de las amigas que se ponen al corriente o que hacen la sesión de terapia, los compañeros de estudio que preparan esa entrega final, los hombres de negocios que van a hacer tratos.

Pero ir [email protected] por un café es delicioso, te permite saborear tu bebida caliente preferida y tomarla a tu ritmo, puedes admirar lo que sucede a tu alrededor pensar sobre tu día, planear tu semana. Tantas cosas que no puedes hacer con gente a tu alrededor. Por algo a muchos escritores les encanta sentarse a trabajar en estos lugares.

4. Ir al gimnasio

Esta es de esas actividades que por lo general son más efectivas cuando las realizas en grupo, sin duda, sólo el hecho de tener a alguien que te obligue a ir te apoye cuando te da flojera o te sientes sin energía, es una gran ventaja. Además, quién realmente sabe cómo se usan los aparatos, o cómo transmites el mensaje de que no vas a buscar una cita, sino a hacer ejercicio. Ir sin tu compañ[email protected] suena peligroso, más no imposible y te permitirá trabajar más en esas zonas que te gustaría estuvieran más torneadas.

5. Viajar

Cuando piensas en ir a algún lado, siempre piensas en la persona perfecta (o personas) para compartir ese recorrido: las horas en avión, tomar el taxi al aeropuerto, planear la ruta. Pero viajar solo te da una introspección maravillosa. Claro, requiere que sepas convivir contigo mismo. Si lo logras, pareciera una experiencia totalmente nueva, aunque el viaje sea corto. El hecho de moverte en un lugar que no conoces, maravillarte y asombrarte a tu ritmo, y no al de un tour, te proporciona una experiencia radicalmente diferente.

¿Qué es eso que no te gusta hacer [email protected]?