Primera dama de Japón celebra el orgullo gay

Akie Abe, esposa del primer ministro japonés, asistió al desfile Tokyo Gay Pride, saludó a la gente desde un carro alegórico y convivió con la comunidad LGBT. ¡Bien por ella!

En las marchas del orgullo gay, una se encuentra de todo: consignas y pancartas, carros alegóricos, música, boas de plumas, pestañas postizas, torsos desnudos, curiosos y policías encargados de velar por el orden. Pero es la primera vez que vemos a una primera dama. Se trata de Akie Abe, la esposa del primer ministro japonés Shinzo Abe.

El desfile se llevó a cabo el domingo pasado en Tokio. Akie no sólo asistió sino que se subió a uno de los carros alegóricos, saludó a la gente, hizo declaraciones en defensa de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero) y tomó fotos que después compartió en su cuenta de Facebook.

La participación de la primera dama en la marcha sorprendió a muchos. Eso y que haya hablado del tema en Facebook, en donde agradeció a los más de 3 mil asistentes y explicó:

Quiero ayudar a construir una sociedad en la que cualquiera pueda llevar una vida satisfactoria y feliz sin sufrir discriminación.

El tema ha sido comentado por medios de comunicación internacionales, y por otros, especializados en la comunidad LGBT. En la mayoría se leen comentarios positivos. El diario nipón Japan Daily News, por ejemplo, menciona:

Akie ha proyectado una imagen de confianza y de no tener miedo a expresar libremente su opinión.

Porque, se lee por ahí, el primer ministro de Japón es mucho más conservador que su esposa.

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Akie Abe (Facebook)

Por otra parte, algunos han criticado a la primera dama por “llevar sus aficiones al dominio público”. Como si la homosexualidad fuera una afición y no un asunto de derechos humanos. También se le echa en cara que haya asistido al desfile en un acto de proselitismo.

Lo cierto es que esta señora, de 21 años, ha resaltado por sus puntos de vista liberales y su lucha en distintas causas sociales, como la prevención del SIDA.

Japón es un país sumamente civilizado, pero no reconoce el matrimonio gay, ni siquiera otros tipos de unión civil entre personas del mismo sexo. A principios de abril, un tribunal abrió la posibilidad de que los transexuales adopten niños… eso es todo.

Hay cifras que aseguran que el 52 por ciento de los japoneses están en contra de legalizar el matrimonio gay. Sin embargo, que la primera dama asista al gay parade es un acto simbólico y de peso. Quién quita y el gobierno estará incluyendo en su agenda, en un futuro, la ampliación de derechos para la comunidad LGBT. Ojalá que así sea.