Una selfie puede redefinir la belleza

El nuevo cortometraje de Dove confronta las inseguridades de madres e hijas a través de las famosas “autofotos”.

La palabra “selfie” fue la más popular en el 2013 y ya nos hemos reído de los tipos de autorretrato, de las duckface, de las celebrities y de nosotros mismos. Pero poco habíamos analizado sobre la percepción de la belleza a través de este tipo de fotos y qué papel juegan en la aceptación de nuestros rasgos.

En teoría las autofotos son un reflejo del creciente narcisismo en las redes sociales, pero en la práctica también lo son de nuestras inseguridades. ¿Por qué? Porque en una selfie mostramos el ángulo conveniente y vaya, cada quien tiene sus trucos; nos tomamos al menos un par y seleccionamos la que nos convence, ocultando las partes que nos disgustan y enfatizando aquellas con las que nos sentimos confiados, agreguen a eso los filtros de Instagram y la edición.

Sobre la línea de trabajar con las adolescentes y la percepción de sí mismas en relación a los medios, Dove realizó un nuevo cortometraje y toma el asunto de las selfies para redefinir la belleza al confrontar las inseguridades que son transmitidas de madre a hija.

La dinámica consiste en que después de manifestar inconformidad con esas imperfecciones en un grupo y luego entre madres e hijas, se atrevan a tomarse una autofoto incorporando las partes que les disgustan y retándolas a hacerlo sin filtros y sin edición.

Después se instaló la colección de selfies en una exposición y las participantes externaron lo que observaban en cada una dejando un comentario en post-it’s. Ahí se dieron cuenta que lo que para ellas representaban defectos, era percibido de manera distinta para los demás al convertirse, de hecho, en algo que las hacía únicas. La lección: nos tratamos muy duro estigmatizando rasgos  hasta que descubrimos que nuestra percepción es muy distante de cómo nos ven otros.

Aquí te ponemos el corto de Dove, que ya tiene diez años pugnando por un cambio de mentalidad bajo el concepto de “belleza real”. ¿Quién diría que tenemos el poder de redefinirla por medio de una selfie?