“Made in India”, niñas sumangli son explotadas para fabricar nuevas colecciones de súper marcas

La empresas les ofrecen a los padres apoyo para que las niñas puedan estudiar, trabajo digno y alimentación. Sin embargo, nada de eso finalmente ocurre.

En la India son las mujeres las que deben pagar un dote para casarse que corresponde a USD 1.200. Las mujeres que no se encuentran casadas a los 20 son rechazadas por la sociedad e incluso por sus propias familias.

La realidad de las jóvenes indúes las condiciona a vivir una niñez y adolescencia preocupadas de reunir como sea el dinero para el día en que deban casarse. La pobreza en India es abrumante y por ejemplo las familias de Tamil Nadu -en promedio- no ganan más de 400 dólares al año.

Entonces, ¿cómo logran las niñas conseguir USD 1.200 para no quedarse solteras? Son explotadas. Justamente en Tamil Nadu se encuentran se ubican una serie de fábricas que necesitan mano de obra y están dispuesto a todo por conseguirla al menor precio posible.

Dana Liebelson, reportera del Mother Jones magazine viajó hasta esa ciudad para conocer una realidad agobiante. De acuerdo al artículo publicado por la norteamericana estas empresas que trabajan para compañías como Walmart, H&M, Gap, Abercrombie, Mothercare y otras compañías de moda barata, recorren el país reclutando niñas con la promesa de que luego de tres o cinco años con un pequeño salario y al final del trato se les entregará el total del dote que necesitan para casarse. Además, les ofrecen a los padres apoyo para que las niñas puedan estudiar, trabajo digno y alimentación. Sin embargo, nada de eso finalmente ocurre.

Las “niñas sumangali”, como las llaman en India, son obligadas a trabajar hasta 20 horas diarias, siete días a la semana, viven en hoteles donde comparten habitación 12 niñas y sus hijos. Según la investigación de Liebelson, había niñas que incluso habían sido abusadas sexualmente por sus propios empleadores.

Otro de los detalles es que no es nada raro que les paguen mucho menos de lo que les prometieron por lo tanto finalmente todo ese sacrificio no servirá de nada ya que las niñas no consiguen el monto de dinero para el que trabajaron tanto.

La periodista hizo lo posible por acercarse a una de esas fábricas pero fue amenazada por hombres relacionados a estas empresas quienes les hicieron borrar las imágenes y hasta la siguieron al hotel para continuar hostigándola. “Traté de ver se dónde provenía mi camiseta, y la fábrica mandó mafiosos a buscarme”, comentó Dana.

Causa gran impotencia saber que el 80% de las empresas en India emplea a niñas sumangali y las explota, mientras estas se hacen ricas vendiendo la ropa que las pequeñas fabrican y que luego cruzará el mundo para adornar los escaparates de gigantes de la moda a los cuales no les interesa para nada de dónde provienen sus stocks.

Fuente: m.motherjones.com