Amor y viaje

Cada uno vive sus viajes de manera distinta y personal. Claro, que esto podría traer algunos problemitas a la relación.

Llegó el verano, llegó la playita, tomar la mochila y ¡Viajar! Pero…¿Qué pasa con el amorSSS?

Un viaje siempre pone una tensión en una relación: Ya sea por hacerlo juntos, separados; porque alguien se va de intercambio a otro lado del planeta, porque alguien se fue de gira y quizás con qué peucas se va a meter, quizás con quién vaya a encontrarse allá o por tener la suerte de conocer a alguien en el camino y hacer un viaje juntos que en algún momento debe terminar.

Porque ese pinche que se va a Brasil, no va a ir precisamente a sólo tomar caipirinhas en la playa y si te vas a mochilear para Bolivia, no sólo te encontrarás con mochileros, sino con guapitos y situaciones mágicas que vaya a saber dónde van a terminar.

Porque estar en otras ciudades, en otros países te da oportunidades únicas de hacer lo que te dé la gana como conocer a alguien y no verlo nunca más. O no tener que dar tantas explicaciones como en tu país de origen.

Tipos de viaje

Hay distintos tipos de viaje y distintos tipos de jugo al respecto…

El intercambio: El más dramático de todos. Ya sea porque pololeaste muchos años con un tipo inteligente que se ganó una mega beca (en este caso las posibilidades son sufrir de lejos en laaargas sesiones de skype, o tomar la decisión de casarte y recibir una suerte de beca por ser la esposa), porque conociste a un tipo maravilloso pero que en un mes se va ineludiblemente por 2 años. O la situación contraria: un día te encontraste en un carrete con un rucio que sabía mal español y ¡Bingo! terminaste pololeando con un loleto que sabes que tarde o temprano se va a ir. Es bacán saber de otra cultura, es genial vivir un amor sin pensar, pero cuando lo empiezas a acompañar a extranjería, cuando lo acompañas a checkear su vuelo porque se va o lisa y llanamente piensan en a qué hora se levantarán para ir a dejarlo al aeropuerto, en muchos de los casos, para siempre, ahí te quiero ver.

El mochileo: El que ha mochileado solo o acompañado con amigos, pero no con pareja, sabe lo que ocurre. Los viajeros para poder estar disfrutando al máximo de la playa y para donde partir SABE que debe desprenderse un poquito para continuar viaje. Porque si te quedas pegado pierdes, si la idea es seguir camino. Y aquí está, como me dijo un gran amigo y viajero gran parte de la magia: Sigue tu camino. Si alguien quiere seguirte, que te siga, pero no cambies de ruta por alguien. Puede sonar súper egoísta, pero por un lado igual siento que está bien. Algunos habrán tenido tremendas experiencias que perseveran en el tiempo, pero en general, se tienen amores tan pasajeros como [email protected] [email protected] Ahora ¿qué pasa si son de la misma ciudad, se conocen hace poco y el otro tiene fechado un viaje mochileando en un mes más?

El viaje de trabajo: Complicado. Porque a todos nos gusta viajar pero ¿Y si tu pareja tiene que viajar por trabajo? ¿Qué sucede cuando es una obligación ineludible? ¿Qué pasa cuando tiene la obligación de ir en un grupo, con más gente, compartir hoteles, centros de eventos, carretes desenfrenados con gente que no conoces tanto muy muy lejos tuyo?

El viaje de placer: Vas porque quieres ir. Vas porque lo planeaste. Vas porque necesitas escaparte ¿Fidelidad? ¿Viajar solo o invitar a esa persona a que venga a “tu viaje”? Siempre es un gusto viajar y si esa persona que estás conociendo decide irse de viaje, obvio que queda la interrogante ¿Qué pasará a la vuelta? ¿Me olvidará? ¿Habrá encontrado algo mejor? ¿Se podrán comunicar o habrá que esperar hasta la vuelta?

Conclusiones

1. No se olvida a nadie viajando: Pura mentira eso que uno olvida viajando, la distancia finalmente es mental. Según un estudio de la universidad de Kellingunsenberguer pasa todo lo contrario: uno como que recuerda más y le da más vueltas. Uno se airea, se distrae, pero cuando llega la noche, cuando estas mirando por la ventana, cuando viste esa ducha que te recuerda “esa” ducha, se te va a la mierda el olvido. Te ayuda a no estar en los mismos espacios, el tiempo en sí te ayuda, pero si no quieres olvidar no vas a hacerlo aunque viajes 5 veces o por todo el mundo. Si es importante, vaya por ello. Si no es tan importante, déjelo ir.

2. El regalito de viaje es terrible de significativo: Si usted ha viajado, sabe que cualquier cosa que cargue es peso o es “hueveo”. Sobre todo si anda en un viaje de bajo costo, anda juntando las moneditas para que le alcance. Pero el regalo de viaje siempre tiene un alto significado y no siempre el que usted cree, de repente es de pura buena onda, para marcar ciclos. De repente te queda como un bonito recuerdo de lo bonito que ya fue. Porque alguien se acordó. Nunca lo mire en menos y sí, quién no ha tenido una pulserita traída de la playa o unas conchitas que significaban no sé qué, no tuvo adolescencia.

3.El viaje es personal: Yéndose en la “súpervolámegajipi” , el viaje es independiente aunque lo hagan juntos siempre es personal. Cada uno vive procesos independientes, sino pregúntenle a esa gente que vuelve de un viaje súper [email protected] con la solución a los problemas de la vida de una relación y paf, el otro queda mirando con cara de WTF?? O puede que para ti sea el viaje de tu vida y para la otra persona sólo un viaje de placer, no estar en sintonía no es estar mal o si los caminos se separan -por el mismo hecho de viajar cada uno en la de cada uno- tampoco hay que hacer un drama. Así que aproveche el tiempo y suelte: cada uno que viaje como quiera.

4. Siempre te hace tomar opciones: La distancia pone un acento dramático en una relación que tal vez por si sola no la tenga, pues tienes que tomar opciones que no pensaste antes. Acabar una relación, formalizar una relación,standby y juntarse a la vuelta. Demostrar el echar de menos o quedarse en silencio y tratando de pensar en otras cosas. ¿Qué decisión tomar? es el punto de quiebre.

5. El viaje siempre marca: Ya sea porque el aire es distinto, porque estás haciendo cosas que no haces todos los días, porque los hombres están más guapos y más coquetos, porque te pones a pensar y llegas a conclusiones que no te habrías imaginado, siempre un viaje marca. SIEMPRE. ¡Aprovéchelo! Siempre es una oportunidad de partir de nuevo, de resetearse.

Así que tome sus maletas, marque su opción y ¡A viajar y amar!