5 señales de que odias tu empleo

El Burnout es un síndrome común entre profesionistas. Hace que baje tu productividad, te sientas agotado y dejes de disfrutar de tu vida incluso fuera de la oficina. ¿Lo padeces?

¿Te sientes deprimido, cansado, incapaz de terminar con tus actividades laborales? Puede ser que sufras de este síndrome. El burnout o “síndrome del quemado” está relacionado con el estrés, las largas jornadas laborales y los ambientes profesionales altamente competitivos. En México, el problema es aun más común.

¿Sabías que el mexicano trabaja en promedio 2,250 horas anuales, mientras que el promedio de los demás países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos es de solamente 1,776 horas al año? Una encuesta reveló que 67% de los profesionistas en este país trabaja más de 8 horas diarias, mientras 43% cuenta únicamente con 6 días de vacaciones al año.

Te encuentres o no dentro de estos grupos, hay señales que te indican que tu trabajo está acabando contigo.

1. Agotamiento

Es diferente al cansancio. Si sientes que tus actividades van más allá de lo físicamente posible es señal de alarma.

2. Falta de concentración y de motivación

El estrés afecta tus capacidades cognitivas: si olvidas muchas cosas o tienes dificultad para tomar decisiones, es por esta razón. Si, además, te cuesta levantarte para ir a trabajar, “no le ves el caso” o simplemente tu entusiasmo está en el nivel cero, claramente algo está mal.

3. Irritabilidad y salud frágil

Sientes que no controlas tus saltos de humor, o que estás frustrado. Tomas una postura negativa o hasta cínica sobre tus actividades o compañeros de trabajo. O te enfermas constantemente, no duermes bien, tienes problemas digestivos… Observa si estos síntomas comienzan en general el domingo por la tarde (ante la expectativa de volver a la oficina). No es normal.

4. Productividad baja

En relación con lo que habías logrado en años anteriores o en otros empleos. Es normal si tu empresa atraviesa por una crisis, pero si la crisis es personal y presentas los síntomas anteriores, la baja de productividad no es más que una consecuencia lógica de tu estado.

5. Poca vida social

Por un lado, el trabajo no te da tiempo de tenerla; por otro, la depresión te inclina a querer estar solo. Si tú o tus amigos sienten que ya no les dedicas tiempo o has perdido el interés, debes preocuparte.

Bueno, pero ¿qué hacer? Van a decirme que no pueden entrar el la oficina de su jefe y decirle que le tienen que bajar al ritmo y a la presión porque les duele la tripa. Ok, es probable que el trabajo no sea opcional, es incluso así para la mayoría de nosotros. Pero sí hay maneras en las que podemos ayudarnos a vivir mejor nuestra vida laboral y que vuelva a ser divertido.

Renueva tus objetivos, establece prioridades y límites, cuida tu salud… Cada que identifiques uno de los síntomas anteriores dale una solución puntual y recuerda estas metas. ¿Te duele el estómago el domingo por la tarde? Respira, relájate, recuerda que se debe a que mañana vas a trabajar y establece una meta para ese lunes que debe mantenerte concentrado y motivado. ¿Tus amigos te dicen que “ya nunca vas”? Ve, cítalos en un horario y lugar que no te permita irte a encerrar como ostra saliendo del trabajo para después darles un pretexto porque ya no quieres salir.

Mantenerte motivado es parte de tu trabajo también, recuerda que se trata de que éste te de los medios para llevar la vida que deseas, pero no debe ser lo único que la guíe. Yo que tú también intentaba negociar esas merecidas vacaciones…

Fuente: OCC Mundial