Futbolistas afinan su puntería disparando a traseros de modelos

Se trata de un indignante vídeo en donde se les ve entrenando de esta forma.

Jugadores del equipo belga de futbol Royal Antwerp participaron en una peculiar sesión de entrenamiento, para afinar su puntería en los próximos partidos del torneo, que consistía en disparar a los traseros de un par de modelos situadas de espaldas en la portería.

La “brillante” idea corrió a cargo de una revista llamada Clint, cuyos creativos pusieron a dos chicas de su “archivo” como un estímulo para que los jugadores se esmeren al golear; admitiendo que a pesar de errar el objetivo alguna vez, al final se mejoró la precisión.

Bajo el pretexto del futbol, el entrenamiento y la promoción, la realidad es esta: finalmente están golpeando con un balón a dos chicas en sus traseros descubiertos. Si mi forma de verlo les parece alarmista y el vídeo divertido, tanto usted como yo tenemos la tarea de replantear nuestros valores.

El argumento de que las chicas están voluntariamente ahí no es suficiente para justificar el acto, porque aunque estoy muy a favor de que las mujeres tengamos la libertad de decidir lo que queramos hacer con nuestro cuerpo, también exhibirlo y promoverlo, existe una evidente disparidad en la forma en que son mostradas.

Si eso nos parece poco, la idea y la producción del video es sumamente machista y trata a las chicas como objetos sexuales (y de puntería), aplicando a la vez violencia que se advierte disimuladamente en sus rostros apenas enfocados por la cámara, aparte de las risas de los jugadores mientras ejecutan la dinámica.

Si a los aficionados al fútbol les resulta divertido, eso da mucho qué pensar sobre esta cuestionable manera de entretener, y pongo en duda la cantidad de neuronas empleadas en la idea de tirar goles en los traseros de mujeres. Además ya hemos visto que cuando las mujeres invierten los papeles solo para hacer algo de conciencia, estas manifestaciones son censuradas y consideradas inapropiadas.

Para rematar, en la que se supone la revancha de las modelos, donde no hay comparación sobre la habilidad para tirar y por lo cual otro es quien dispara, uno de los que recibe el golpe se queja con un grito audible. ¿Había diferencia en la intensidad de este tiro y el que recibieron las chicas? No lo creo.

Pero mientras se deja o no de usar a las mujeres de esa forma para fines muy “tontos”, el cambio por el que hay que pugnar está en la manera que percibimos este tipo de actos, si los aprobamos o los rechazamos. Y aunque los medios y la industria del futbol son un reflejo cultural de la sociedad, la opinión de un público también puede hacer la diferencia en cómo son representadas las mujeres en esta y otras acciones que entorpecen y significan un retroceso en el camino hacia un tratamiento de género igualitario.

Fuente: La Ciudad Deportiva