Smarthonexia, el teléfono móvil es enemigo de tu belleza

No separarnos de nuestro teléfono móvil podría provocarnos más estragos negativos que positivos, entérate cómo.

Yo lo acepto, no me separo de mi teléfono móvil. Las necesidades que se han creado alrededor de él, como revisar pendientes laborales hasta echarle un ojo a las constantes notificaciones de las redes sociales, ver noticias, escuchar música, ver videos, tomar fotos, etc. hacen que si no lo siento en mi bolsa o cerca de mi, sienta ansiedad; de esa que no me gusta para nada, de esa que seguro también ustedes padecen cuando no lo encuentran, casi casi la sangre se va al suelo.

Mientras escribo esto me impresiona reconocer todo lo que representa ese aparato para mi y para muchas de ustedes. Es interesante (y bueno) saber que existen estudios que han comprobado que el uso excesivo de estos gadgets intervienen en el envejecimiento cutáneo, acentuación de ojeras, crear arrugas en el entrecejo y contorno de ojos, además de sufrir lesiones en cuello. A continuación, se mencionan algunos de los efectos específicos que esto trae:

Disminuye la melatonina

José Miguel Rodríguez, director de Geosanix, empresa de salud ambiental especialista en detectar y minimizar la llamada contaminación invisible o electromagnética afirma lo siguiente:

Se ha demostrado que, si no pasamos al menos una o dos horas desconectados del ordenador, la tablet o el móvil antes de ir a dormir, se alteran los ritmos circadianos al disminuir los niveles de melatonina en sangre, lo que provoca un mal descanso.

Un estudio realizado por la universidad de Wayne en Estados Unidos demostró que la radiación emitida por dispositivos móviles provoca dolor de cabeza e interrupción del sueño. Lo recomendable es apagar el móvil o la tablet antes de irte a dormir. Nunca dejarlo cargando tampoco.

Hicimos un experimento con dos tablets y un smartphone en un cuarto oscuro, usando un medidor en su configuración más sensible para medir la luz que emiten los dispositivos según los diferentes ajustes y a diferentes distancias del rostro de una persona. Cuando los ajustes de brillo se reducen y los dispositivos se sitúan a más de un palmo de la cara de un usuario, se reduce el riesgo de que se suprima la secreción de melatonina y se altere el sueño. Afirmó la psiquiatra Lois Krahn.

Provoca infecciones

¿Gérmenes en los baños? Nada comparado con lo que provocan las pantallas de los teléfonos móviles según un estudio realizado por una compañía británica de telefonía. A lo largo del día lo llevamos a nuestras caras, lo tocamos, estamos en contacto con él donde sea.

Esto produce un calentamiento en los tejidos que no es nada aconsejable. Ni que decir tiene que estar todo el día al teléfono, estresadas, es desastroso para la piel porque pueden aparecer granitos, eccemas…, recomienda Rodríguez.

Causa envejecimiento prematuro

Está demostrado que una exposición prolongada a redes wifi y en general todos los aparatos que emiten campos electromagnéticos crean una red a nuestro alrededor que aumenta el estrés oxidativo. Esto sin duda tiene un impacto en la piel al acelerar el proceso del envejecimiento. La piel se vuelve más opaca, menos tersa, explica el director de Geosanix.

Este experto recomienda que cuando no utilices el wifi, incluso aún mejor cuando vas a dormir, lo apagues; no tenemos por qué exponernos todo el día a campos electromagnéticos innecesarios.

Causa doble papada

Cuando vemos nuestro móvil, el cuello siempre está flexionado, ¿consecuencias? doble papada o mentón. Según estadísticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, en los dos últimos años, la intervención para reducir estos efectos se ha incrementado más que el aumento de pechos, el bótox y la liposucción juntos.

Crea malas posturas y adicción

En este la descripción se da por sí sola. Cada quien sabemos cuál es nuestra postura cuando estamos usando nuestro smartphone y también que no son las mejores y pueden provocar hasta contracturas, escoliosis, etc.

Recomendación: detox tecnológico

María Casado, Wellness Personal Assistant del hotel Barceló Sancti Petri recomienda dos días, como mínimo, sin aparatos tecnológicos, a base de tratamientos de relajación con circuitos de aguas y masajes.

Nosotras, que por lo menos, para ir contrarrestando su uso, lo mantengamos apagado cuando nos distraiga y sobre todo, cuando dormimos. Busquemos otras formas de despertarnos, hay muchas.

¿Qué  les pareció chicas? ¿Creen que podrían bajar el uso de su teléfono móvil?

Fuente: mediatelecom