¡Que el Año Nuevo no te estreses!

¿Los rituales, los propósitos y la fiesta hacen que el año nuevo te cause más estrés que placer? Aquí algunos tips para disfrutarlo más y ser más libre.

¿Has sentido el Año Nuevo como una gran carga? Hay una gran presión por pasarla bien, por usar calzones de ciertos colores, tener un outfit completamente nuevo, besar a un galán a la media noche y comer 12 uvas justo a las 12 campanadas. ¿Acaso soy la única que lo encuentra estresante?

Hay demasiadas expectativas sobre la noche de año que rara vez se cumplen, ojo, no estoy hablando de los propósitos, sólo de la fiesta para recibir al nuevo ciclo.

Haz sólo lo que sientas

No te presiones por comprar calzones rojos, o pagar muchísimo dinero en una fiesta exclusiva si no te sientes con ganas de hacerlo. Si tu idea de una Noche Vieja perfecta es quedarte en casa y beber una buena champaña o sidra: ¡Hazlo!

Todo mundo se siente presionado por hacer esta noche la mejor del año, y eso la convierte a menudo en la peor del mismo. Yo digo ponte creativa y celebra el año a tú manera.

Como consejo fashionista, no olvides que seguimos en diciembre. Es decir, esa hermosa falda de lentejuelas es hermosa y nueva, sí, pero al menos a los que estamos en el Hemisferio Norte nos tocan temperaturas muy frías en estas fechas. Sería bueno que consideres unas medias o quizás un pantalón, nadie quiere comenzar el año con un resfriado de proporciones nucleares.

Sobre el galán a la media noche, sólo si vale la pena. Chica independiene, hace mucho que pasaste esa etapa de besar a alguien por besar a alguien. No te sientas presionada en este ámbito. Lo que es cierto es que si sientes que vale la pena y hay buena química, adelante.

Por último, tampoco es bueno comenzar el año con una resaca. Mídete con la cantidad de alcohol que consumes. ¿Quién quiere arrepentimiento en forma de resaca?

Por cierto, no vale la pena tratar de cumplir con esos propósitos de año nuevo los primeros días del mismo (claro, tampoco dejarlos al último u olvidados en el cajón). Siempre propónte algo que puedas cumplir, y divídelo en trimestres.

La reflexión como prioridad

Creo que la parte más bonita del año nuevo no está necesariamente en la fiesta y lo vistoso, sino en la oportunidad de iniciar de nuevo.

De agradecer lo que nos trajo el año que pasa, y de dejar atrás esos malos momentos. Iniciar de nuevo es siempre una idea reconfortante. Te da la oportunidad de reinventarte y de dejar atrás todo lo malo. Pueden hacer un ritual de año nuevo, escribir una carta y quemarla o simplemente cumplir a sí mismas la promesa de que ya lo pasado, pasado.

Yo creo que el 2013 fue estupendo y seguro que su hermano viene todavía mejor. Me gustó compartir este año con ustedes. ¡Feliz Año Nuevo!