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Actualidad 13/12/2013

Por qué debemos hacer caso a nuestra intuición

Todo el tiempo la escuchamos, es insistente y algunas veces hasta molesta, sin embargo lo único que hace es advertirnos sobre lo que podría pasarnos. Hablemos de la intuición y por qué deberíamos escucharla.

Por : Idi Urbiola

Es común que todo el tiempo esa vocecilla nos persiga en cada una de las decisiones que se nos presentan en el camino. Por ejemplo, si vamos tarde al trabajo y hay demasiado tráfico, nos dice “toma este atajo” pero no lo hacemos porque nos tomaría más tiempo; sin embargo, después de un rato nos damos cuenta que era una ruta adecuada.

Simplemente, cuando tomamos decisiones y decimos “¿Por qué no me hice caso? ¡Debí escucharme!” es cuando sabemos con certeza que fue nuestra intuición hablando y lo único que quiere es cuidarnos.

Memoria implícita vs explícita

La ciencia ha descubierto cómo funciona realmente esa primera impresión. Se llama memoria implícita y para conocerla, primero debemos comprender la explícita.

Cuando nuestra mente inconsciente procesa nuestros datos sensoriales, en cuestión de segundos envía toda esa información a nuestras mentes conscientes. Nuestra mente lógica consciente se centra explícitamente en esos datos seleccionados para su análisis, acción y almacenamiento. Es explícita porque conscientemente podemos recordarlo.

A medida que nuestra mente inconsciente filtra todo, también almacena implícitamente datos adicionales sobre la base de nuestros intereses, sus propios intereses (amenazas o instintos) y el momento actual. Estos datos no se atienden aún en un nivel consciente, pero todavía se encuentra procesándolos. Eso significa que es fácilmente para nuestras mentes inconscientes guiarnos sobre nuestras experiencias del mundo real.

Cuando nuestro inconsciente percibe una situación en la que esta información implícita es valiosa almacena todo eso y lo comparte con nuestra mente consciente. Nuestra mente consciente no ha procesado previamente esta información, y es por eso que no reconoce su fuente o correlación con otros datos.

Es por eso que lo que sentimos es como “una corazonada”, una intuición. Nuestra mente consciente no puede encontrar hechos que la apoyen ¡porque probablemente nunca los vio!

A pesar de que nuestro consciente no puede identificar la información, no significa que no sea real. De hecho, estos datos implícitos pueden ser tan o más poderosos que nuestra realidad consciente.

La intuición NO es tu experiencia

Todos tenemos experiencia y habilidades. Es cuando empezamos a vernos a nosotros mismos como expertos y eso hace que a menudo dejemos de aprender cosas nuevas, buscar nuevas perspectivas u opciones.

Ya ves, todo lo que la experiencia reúne, parte de un conjunto consciente de información explícita en torno a un tema específico. Eso es muy diferente de nuestros sentimientos viscerales. Nuestros sentimientos viscerales ocurren cuando nuestra mente inconsciente ataca un pedazo de información implícita sobre nuestra mente consciente. Si bien en algunos de esos momentos donde la voz se hace presente, pueden ser relacionados con nuestra experiencia, la mayoría de nuestra intuición se basa en información de nuestras mentes inconscientes conservada a lo largo del camino.

Más que corazonadas

Esos presentimientos son más que corazonadas. Estos puntos de vista se basan en la información que nuestra mente inconsciente implícitamente almacena porque se dio cuenta de que era importante para ti.

Yo estoy convencida de que la intuición es un regalo que se nos ha dado, un acto de fe en el que escuchamos palabras que nos indican por dónde deberíamos seguir; utilizando claro, el mecanismo tan maravilloso que sucede en nuestro cerebro. ¿Ustedes cómo la conciben?