La RAE retirará definiciones machistas del diccionario

Por qué será que se define lo masculino como varonil y enérgico y lo femenino como débil y endeble en la Real Academia de la lengua. No estoy segura, lo bueno es que han decidido cambiar.

Yo sé que mucha gente no sabe que la RAE, idealmente, no debiera ser su diccionario de cabecera (para eso está el de María Moliner). Y las razones son simples: la RAE tarda muchísimos años en actualizar ciertas palabras (y la lengua es un elemento vivo, no se pueden dejar las palabras ahí sin actualizar durante 20 años o más en el caso de algunas palabras. Otra desventaja es que no muestra ejemplos de las palabras con su uso, y finalmente, muchas de las definiciones contenidas en él son bastante machistas.

Esto se ha heredado de sus primeras ediciones (que comenzaron en 1780), y cabe mencionar que sin buscar mucho pueden hasta encontrar palabras cuya definición vigente es una de esas épocas (soy licenciada en letras, con esto no bromeo). Pero nos cayó una buena noticia esta semana que se celebró el Día de Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Veamos algunos ejemplos:

Huérfano. Dicho de una persona de menor edad: a quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre.
Gozar. Conocer carnalmente a una mujer. (o sea que las mujeres no gozamos o lo hacemos sólo con otras mujeres?)
Cocinilla. Hombre que se entromete en cosas, especialmente domésticas, que no son de su incumbencia.
Periquear. Dicho de una mujer: disfrutar de excesiva libertad.
Cancillera. Cuneta o canal de desagüe en las lindes de las tierras labrantías.
Edén. Paraíso terrenal, morada del primer hombre antes de su desobediencia.
Hombre. Ser animado racional, varón o mujer. / Individuo que tiene las cualidades consideradas varoniles por excelencia, como el valor y la firmeza.
Mujer. Persona del sexo femenino. / Que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia.
Femenino. Débil, endeble.
Masculino. Varonil, enérgico.
Padre. Varón o macho que ha engendrado. / Cabeza de una descendencia, familia o pueblo. / Padre de familia: jefe de una familia aunque no tenga hijos.
Madre. Hembra que ha parido. / Madre de familia: mujer casada o viuda, cabeza de su casa.

La importancia de las palabras

Algunos dirán: qué importa, son sólo palabras (y las palabras se las lleva el viento). La verdad es que no. Porque las palabras nos ayudan a configurar el mundo a nuestro alrededor. En otras palabras, a través de ellas comprendemos el mundo que nos rodea.

No por nada hay diferencias que en otros idiomas nos cuestan, como a la gente que aprende español le cuesta comprender los verbos ser y estar, mientras que los esquimales conocen muchísimos tipos de nieve y las tribús de la Amazonía conocen muchísimas tonalidades de verde (cada una de las cuales tiene un nombre).

Las palabras definen gran parte de las cosas a las cuales les ponemos atención, la manera en que las conocemos. Por eso se conoce una relevancia en este esfuerzo. Bravo a los miembros de la RAE, todos sentados en su silla con su respectiva letra, por tomar consciencia de este problema.

Fuente: Muy Interesante