Karla Álvarez, la villana consentida nos deja

Una de las más queridas villanas de las telenovelas mexicanas, nos deja a los 41 años. Recordemos sus mejores momentos y papeles en la pantalla chica.

Nadie espera morir a los 41, en un buen momento en su carrera y cuando se es bonita como pocas. Karla Álvarez se había ganado una reputación genial como la villana de las telenovelas, desde su aparición en María Mercedes siendo antagonista de Thalía, por ahí de 1992.

Hay una cuestión curiosa con las actrices de telenovelas, y es que muchas veces el rol con el que comienza un actor es el que se le va quedando, en el caso de Karla, se le quedó el papel de “la mala”, como si la realidad pudiera ser tan simple y dual. Y aunque sus personajes encarnaban mucho de lo que una chica no querría ser: vengativa, rencorosa, sin escrúpulos (como suelen ser las villanas de telenovela).

Pero en realidad, ¿quién no hubiera querido ser Karla Álvarez? Bonita, con una carrera exitosa y muchos amigos (quienes se encuentran ahora sorprendidos sobre su muerte). Y de las primeras en dar sus condolencias, al menos por Túiter, fue Thalia:

Karla fue encontrada en su departamento por la señora de la limpieza, había sufrido un paro respiratorio que se relaciona a sus desórdenes alimenticios (y se rumora que también debido a su alcoholismo).

Pero de momento, no queremos centrarnos en eso, sino en los fabulosos papeles de villana que nos dejó. Así que aquí les dejo una fabulosa lista de sus mejores papeles, que como ya saben comenzaron con María Mercedes, pero culminarion en Alma Rebelde.

1. La mentira (1998)

En este drama, Karla hizo de la mala que se hace pasar por buena y engancha así al galán que cae rendido por su carita angelical.

2. Alma rebelde (1999)

Su papel como Rita la hizo ganar el odio de los televidentes. En esta historia, ella se encargaba de hacer sufrir a Ana Cristina y una pequeña niña llamada Angelita. En uno de los momentos más escalofriantes, Rita casi ahoga a la niña en un pantano.

3. Qué bonito amor (2013)

Este fue el último papel en el que veríamos a Karla, como Irasema. Una ex-prostituta que se enamora de Susanito, mientras en la trama central hay un amor al que se le opone el mundo. Aquí no vimos a Karla de villana, pero nos demostró su amplio rango de emociones.

Es una lástima perder una actriz con tantas facetas y matices, tan joven y bella. Nos hace pensar un poquito más sobre los problemas alimenticios: siguen ahí y siguen cobrando víctimas.