7 momentos en que las mujeres nos sentimos feas

Un estudio señala los momentos en que nos sentimos poco atractivas y, por lo tanto, estamos más vulnerables.

Un estudio de márketing encabezado por PHD, una agencia de comunicación, se propuso averiguar en qué momentos las mujeres nos sentimos más feas, para que publicistas y anunciantes pudieran dar en el punto exacto, aprovechar nuestra vulnerabilidad en esos momentos y vendernos todos esos productos que no necesitamos y que nos encantan.

Independientemente de la ruindad del estudio (porque, vamos, se trata de echar mano de nuestros issues con tal de hacernos comprar brillos labiales y exfoliantes), las conclusiones son bastante obvias. Después de analizar a un conjunto de mujeres, los especialistas de PHD encontraron que nos sentimos cero guapas en los siguientes momentos y situaciones:

1. Lunes y domingos

Es comprensible: después de un sábado de fiesta, el domingo sabe ponerse cruel. Y ni que decir del lunes, ese día fatídico en que la semana se antoja un monstruo de dientes afilados. Precisamente por eso dan ganas de comprarse algún premio anticipado de todo lo que estamos por enfrentar. Es terrible.

2. Al despertar

Imposible verse, en esos momentos, igual que el sábado por la noche. Pero se me ocurre una excepción de la regla: amanecer con un hombre desnudo y hermoso al lado, y por si fuera poco, estar enamorada de él… Probablemente las enamoradas sean un mal negocio.

3. Cuando estamos enfermas

Y más todavía si la enfermedad es varicela o parálisis facial, ¿no? Me encanta que los publicistas hayan tenido que emprender un estudio para llegar a conclusiones que cualquier niño de cinco años dominaría.

4. Cuando sudamos

A los hombres, sin embargo, les encanta vernos sudar. O por lo menos eso dicen. Eso sí, existen claras diferencias entre verse y sentirse bonita, y a veces lo segundo tiene más peso para nosotras, todo depende de la situación.

5. Cuando estamos estresadas

Más obviedades. Aunque, pensándolo bien, en ciertas situaciones de estrés, como cuando una tiene que cumplir con una deadline, como cuando el trabajo y los pendientes se desbordan por las ventanas, simplemente no hay mucho tiempo para pensar en si una se siente fea o bonita. En esos momentos eso es lo de menos. Por otra parte, hacer cosas interesantes puede hacernos sentir atractivas.

6. Cuando lloramos

No puedo evitar pensar en Claire Danes y sus célebres caras de llanto, que son documentadas cuidadosamente en sitios especializados como The Claire Danes Cry Face Project.

7. Por último, al final de un largo día

Y vuelvo al asunto de la productividad: si el día sirvió para algo y se completaron tareas importantes, si se concretaron planes a futuro, el cansancio es evidente… pero yo por lo menos no me siento nada fea en esos casos.

Y ustedes, ¿en qué momentos se sienten feas? Cuéntennos a nosotras, pero no a los publicistas.