Una joven es atacada “por ser linda”

¿Con qué cara después exigimos derrocar el machismo si somos incapaces de cuidarnos y respetarnos entre nosotras mismas?

Cuando tenía 11 años y disfrutaba de una linda tarde de veraneo por las costas del pacífico, 2 lolitas mucho mayores que yo, me arrinconaron en una pasada y me sacaron cresta y media por “hacerme la linda” con sus pololos y aunque la historia es mucho más surrealista e incluye hasta carabineros a caballo, lo que recuerdo perfectamente , son las largas uñas de ambas entrando como navajas por mi cara. Yo estaba paralizada y ¿a sus novios? Ni en pelea de perros los había visto.

Un flashback de mal gusto que viene a mi memoria con la noticia publicada por el medio argentino el Clarin.com, donde un grupo de 11 niñas agredió a una chica de 14 años a la salida de su escuela en Quilmes “por ser linda”, convirtiéndose en el segundo caso mediático de la semana en Argentina.

Le cortaron el rostro y le tiraron piedras. Según cuenta su madre, la joven recibía amenazas de muerte en Facebook, apuntando a la belleza de ésta.

“Quedó con la marca en la cara, moretones en la zona de los ojos y rasguños. La atacaron con golpes de puño, luego de agarrarla de atrás. Ella venía con sus hermanitos que van a la escuela primaria. Salió de su escuela, esperó a los hermanitos y cuando volvía para casa fue emboscada por esta patota de chicas”, señaló la mujer al Diario Popular.

Y en honor a estos putos nuevos tiempos tecnológicos, el resto de compañeras que presenció la pelea, se dedicó a grabar en vez de ayudarla. Qué mierda de sociedad que somos.

“Ver a mi hija ensangrentada, toda golpeada y cortada, es lo peor que me pasó en la vida”, manifiestó la mamá luego de hablar con las autoridades del colegio y enterarse que todos los involucrados fueron expulsados, incluyendo su hija.

“Los chicos la siguen, está desarrollada. Qué sé yo. Por ahí mi hija la miró mal alguna vez, no lo sé, son muy especiales los chicos a esta edad. Pero no se justifica que le peguen como lo hicieron, que la lastimen de esa forma tan salvaje. Siempre miraba la tele, sobre casos como éste y pensaba que no me gustaría estar en los zapatos de esos padres. Decía ojalá que no pase por esto”, sentenció la mamá de la víctima.

Muchas veces escucho a mujeres hablar de los hombres como un género básico, sin embargo ¿puede existir algo más básico que mujeres solas y peor aún en patota, agredan a otra persona “por ser linda”?

La envidia persistente y común entre mujeres, ya sea por aspectos físicos, intelectuales y capacidades, nos retrocede al tan manoseado concepto de sexo débil.

¿Cómo avanzar en espacios sociales y en derechos femeninos si a la de al lado tratamos de perra, maraca o puta? ¿Con qué cara después exigimos derrocar el machismo si somos incapaces de cuidarnos y respetarnos entre nosotras mismas?

La envidia como artefacto destructor de un inconsciente femenino, ridículo y muy presente en nuestra sociedad, donde es más fácil correr haciendo zancadas que saltar las vallas o detenerse parar a quien cae. Donde es más fácil disminuir a otro que tomarlo como referencia o fuente de inspiración para fortalecer nuestras propias inseguridades y debilidades. Para crecer.

Agredir “por ser linda”, una soberana estupidez que revela lo falso e hipócrita que podemos ser como núcleo social que no apaña, no cuida, no valora, ni respeta.

Fuente: Clarin.com